La Bolsa supera bien la tormenta
hipotecaria
Juan
Carlos Ureta
Presidente de Renta 4
Peses a lo aparatoso de las turbulencias
vividas este verano en los mercados de crédito y de renta
fija, el balance una vez terminado agosto es razonablemente bueno
y quita mucho hierro al dramatismo con el que algunos analistas
habían pintado la crisis. El gráfico del Ibex en agosto
muestra bien este comportamiento.
Empezando por el impacto de la crisis en la economía, todo
apunta a que va a ser un impacto limitado, dado el buen momento
económico general , que ha vuelto a hacerse patente con el
dato de crecimiento del PIB americano del segundo trimestre, conocido
el viernes 31, que pone a la mayor economía del mundo en
una velocidad cercana al 4% , frente al escuálido 0,6% del
primer trimestre. Lo interesante es que la elevada liquidez y el
crecimiento económico global sostenido están siendo
compatibles con una inflación muy controlada, y este novedoso
escenario económico-financiero no solo no ha sido afectado
por la crisis sino que, por el contrario, saldrá reforzado.
En cuanto al impacto en el sistema financiero, queda claro que desaparecen
definitivamente del mapa algunas entidades de menor nivel que solo
podían subsistir en el alegre escenario del dinero fácil,
pero, en general, el impacto en los grandes Bancos y en el sistema
financiero en su conjunto va a ser pequeño. Vemos así
un proceso de eliminación o destrucción selectiva,
casi quirúrgica, de las zonas del sistema financiero que
venían funcionando peor. La semana pasada decíamos
que la gran lección de la crisis es que una parte del mercado
financiero, la del hiper-apalancamiento, estaba asignando mal los
recursos, estaba funcionando mal, y por tanto es bueno que esa parte
desaparezca, y es aun mucho mejor que lo haga de forma selectiva,
sin contaminar al conjunto del sistema.
En cuanto a las Bolsas, hay una diferencia muy importante con la
crisis del verano de 1.998, ya que entonces las Bolsas cayeron mucho
más que ahora. Las Bolsas americanas en agosto han subido
más del 1% , algunas bolsas asiáticas, como Hong Kong,
han hecho sus máximos anuales precisamente el 31 de agosto,
y algunas europeas , como la alemana, también han subido.
Solo algunas ,como la española, han bajado, pero poco más
del 2%. En agosto y septiembre de 1.998 las caídas de las
Bolsas superaron el 10% y en algunos casos el 20% . Es verdad que
en los valores bancarios y financieros hemos visto caídas
más fuertes, por el previsible impacto de la crisis del sector
inmobiliario, pero en general la renta variable apenas ha notado,
al menos hasta el momento, la crisis.
Ha sido una crisis, por tanto, muy centrada en la renta fija y sobre
todo en algunos segmentos de la renta fija, de muy dudosa consistencia,
nacidos al calor del crédito fácil. De hecho, los
tipos de los bonos del Tesoro a diez años cerraron el viernes
en niveles del 4,5% en Estados Unidos y del 4,35 en la zona euros,
lo que indica que la crisis no es de tipos, ni de liquidez, sino
de asignación de riesgos.
Todo lo anterior indica, a nuestro juicio, que el proceso de "de-leverage"
está ya en marcha, y que lo está bajo un nuevo modelo
de crisis, cuyo referente no es tanto la del 98 sino la del 94 y
95, solo que ahora , en un mundo de baja inflación, la fórmula
no es ya la subida general de tipos, sino la subida de los spreads
y la reasignación de inversiones.
A partir de aquí, vamos a seguir la actuación de los
Bancos Centrales (esta semana tenemos reunión del BCE y del
Banco de Inglaterra, y el Libro Beige de la FED), vamos a seguir
también los datos económicos (esta semana conoceremos
los ISM y el empleo americano en agosto) y vamosa seguir los beneficios
empresariales. En principio situamos todo ese flujo de datos en
nuestra idea de una banda de fluctuación de las Bolsas en
las próximas semanas. Pensamos que los máximos y mínimos
del año ya los hemos visto, y también pensamos que
va a ser difícil volver a los máximos este año.
Pero, en nuestra idea de un ciclo largo, basado, como recordaba
hace dos semanas John Chambers, CEO de Cisco, en la economía
global más fuerte que se haya conocido nunca, seguimos considerando
que los máximos de este año serán superados
ampliamente a lo largo del ciclo.
Seguimos centrados en los grandes valores con bajo PER como estrategia
básica de inversión, con atención especial
a los bancarios y financieros, castigados ahora como hace unos meses
lo estaban las "telecos" , tan de moda este agosto.
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