Nº90
Del 7 al 13 de Mayo del 2003
 


 


 
 


"La salida de la recesión económica actuals"

 
   

Alfredo Jiménez
Director de la División de Tesorería y Bolsa del Banco Pastor





Muchos analistas financieros afirmaban que la incertidumbre creada por el inicio del conflicto bélico en Irak, suponía el principal obstáculo para la salida de la actual recesión económica mundial. Sin embargo hace ya varios días que concluyó la guerra y los mercados financieros siguen sin dar muestras de que la situación económica haya cambiado significativamente.
  "Es prematuro adelantar de momento la salida de la recesión económica actual, aunque la finalización del conflicto bélico ha reducido de forma significativa la incertidumbre que pesa sobre los inversores.."

Repasemos cada uno de los principales mercados financieros y de comodities para ver cual ha sido su comportamiento una vez finalizado el conflicto bélico.

En primer lugar y por su especial relevancia, hay que citar el comportamiento del mercado del crudo. El precio del barril después de haber alcanzado los $35 en los peores momentos de la crisis se ha situado en un nivel de 23$ claramente por debajo del rango establecido por la OPEP (entre $25 y $28). Esta significativa bajada debería tranquilizar a los mercados financieros, pues normalmente un barril de petróleo excesivamente caro, suele ser fuente de inestabilidad en casi todos los mercados. Además esta reducción del coste del crudo puede trasladarse rápidamente a los precios de bienes de consumo y facilitar, en última instancia, nuevas reducciones de los tipos de interés.

Por su parte, el dólar americano, después de haber alcanzado los 1,06 Euros en pleno conflicto bélico, se ha vuelto a desplomar superando el nivel de 1,12 Euros, que no había alcanzado antes de la guerra. Parece ser que una vez finalizado el conflicto, el dólar ha vuelto a su tendencia bajista de los últimos meses. La caída del dólar no es un dato tranquilizador y puede desencadenar nuevas incertidumbres, pues es difícil entender que la economía americana que es el principal motor de la economía mundial, tenga una paridad cada vez más débil frente a otras monedas cuyas economías son menos relevantes. Mientras siga cayendo el dólar es difícil que los mercados se normalicen y en particular el efecto que tiene en las bolsas europeas no es demasiado tranquilizador.

Los tipos de interés a corto y largo plazo, después del repunte que supuso el inicio de la guerra, han vuelto a ceder hasta aproximarse a los niveles de partida. Así el tipo de interés del bono europeo de 10 años llegó a alcanzar el nivel del 4,25% mientras que ahora se sitúa en el 4,10%. Por su parte, los tipos de interés a corto plazo vuelven a descontar bajadas de tipo de interés en Europa, aunque limitadas a los 25 puntos básicos, mientras que se retrasa en el tiempo una posible subida de los tipos de interés del dólar americano hasta el año que viene. En materia de tipos de interés, por tanto, no se han apreciado cambios relevantes a raíz de la finalización de la guerra.

Por el contrario, las Bolsas internacionales son los únicos mercados que han registrado notables mejoras queriendo anticipar la recuperación de la economía mundial. Estas mejoras que, por término medio, representan alzas en los precios del entorno de un 15% para las bolsas americanas y del 20% para las europeas, han estado apoyadas con la publicación de unos buenos resultados empresariales en el primer trimestre, sobre todo de las grandes compañías cotizadas americanas.

Por lo que se refiere a la publicación de datos macroeconómicos recientes, no se ha producido ninguna novedad significativa tanto en lo que respecta a la economía americana como a la europea. Es por tanto prematuro adelantar de momento la salida de la recesión económica actual, aunque la finalización del conflicto bélico ha reducido de forma significativa la incertidumbre que pesa sobre los inversores.