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Juan
Carlos Ureta
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| "Los datos macroeconómicos, tal y como habíamos dicho la semana pasada, se han visto todavía influidos por el período bélico.." |
Los datos macroeconómicos, tal y como habíamos dicho la semana pasada, se han visto todavía influidos por el periodo bélico ya que algunos se referían en parte a ése periodo o venían condicionados por él. Tal vez por ello el ISM manufacturero de Abril fue peor de lo esperado, y el mercado laboral ha seguido débil en Abril, subiendo el paro al 6% tal y como se supo el Viernes 2. Otros indicadores , como la productividad laboral, los pedidos de fábrica , o el ISM no manufacturero conocido el Lunes 5 son más positivos, pero dentro de esa cautela antes mencionada, cautela que también estuvo presente en las palabras de Greenspan el Miércoles 30 ante la Cámara de Representantes, palabras en todo caso alentadoras sobre el estado de la principal economía del mundo.
Por el lado de los resultados empresariales, los beneficios de las empresas americanas han sido mejor de lo esperado( 25% arriba en las nueve mayores compañías del Nasdaq y casi el doble en el Dow) , y tal vez ahí esté la clave del buen comportamiento antes mencionado de las Bolsas americanas, porque las Bolsas parecen decididas , tras la crisis de confianza del 2.002, a hablar de nuevo el lenguaje de los beneficios , a volver a lo fundamental. Lenguaje que también aplican inversores como Warren Buffet, quien sigue afirmando que la Bolsa no está barata, pero que esta semana ha anunciado una nueva compra , la de la distribuidora McLane, adquirida a su hasta ahora matriz Wal-Mart.
Esta semana tanto la FED, el Martes 6 , como el BCE , el Jueves 8, deberán decidir sobre los tipos. La caída del dólar , que los últimos días ha descendido por debajo del nivel 1,12 con el euro (¿quién se acuerda ya del 0,82 y de quienes entonces decían que el euro seguiría bajando inexorablemente?) va a estar presente en las reuniones de ambos Bancos Centrales, porque si para USA la debilidad del dólar es un factor expansivo y sin duda alivia la necesidad de mayores estímulos, para la zona euro la fortaleza de su moneda es un factor contractivo y pone sobre la mesa la conveniencia de bajar de nuevo los tipos, para contrarrestar dicho efecto. No es previsible que la rebaja sea ahora, pero si el euro sigue fuerte, y parece que así va a ser, más pronto que tarde la rebaja vendrá.
Tal y como se ve en el gráfico , el Ibex sigue luchando por consolidar el 6.500, mientras el Dow hace lo propio con el 8.500 , el S&P con el 900 y el Nasdaq con el 1.500.