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Juergen B. Donges
Director
del Instituto de Política Económica de la Universidad
de Colonia
Ex-Presidente del Consejo Alemán de Expertos Económicos.
"Alemania ha dejado de ser
la economía motriz de Europa"
La situación y las perspectivas de la actividad económica
internacional están dominadas desde un tiempo a esta parte
por un tono de incertidumbre y un clima de desconfianza por parte
de los consumidores y del sector empresarial.
1.- ¿Por qué se está haciendo esperar tanto
la reactivación económica?
La inestabilidad de los mercados financieros, el comportamiento
errático de las principales Bolsas y los pronósticos
más recientes de la OCDE reflejan una incertidumbre, al fijar
para el 2003 el crecimiento del PIB en el 1,3 por 100 para la UE,
el 1,1 por 100 para la Eurozona y solamente el 0,5 por 100 para
Alemania que se sitúa claramente, como economía clave,
a la cola. Este panorama confirma que la reactivación económica
de la eurozona, tras la desaceleración registrada en 2000/01,
no logra consolidarse y, aunque se ha tratado de achacar al conflicto
con Irak, la guerra ha sido corta y la situación económica
ya era frágil antes de que comenzara el conflicto, por lo
que la falta de empuje de Alemania es evidente.
2- ¿Qué le pasa a Alemania?
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"Los
fundamentos de la economía son sólidos y las expectativas
de crecimiento para la zona euro son positivos a pesar de ciertos
signos de debilidad que tenderán a desaparecer.." |
Desde hace tiempo, Alemania muestra una preocupante impotencia
de crecimiento económico y una persistencia de altos niveles
de paro laboral. Las cifras hablan por sí solas: durante
el período 1991-2001, la tasa de incremento del PIB per cápita
fue de un 1,2 por 100 anual y la Eurozona (sin Alemania) registró
un 1,9 por 100. En el 2002, el PIB real aumentó tan sólo
en un 0,2 por 100, la demanda interna permaneció muy débil,
el paro laboral se elevó a 4,1 millones de personas y el
índice de quiebras empresariales ha batido todos los récords
de las últimas décadas.
3.- ¿Podría mejorar el escenario
actual en Alemania?
Para el 2003 el panorama económico sigue siendo lóbrego,
los pronósticos indican que el PIB, en el mejor de los casos,
crecerá en un medio punto porcentual y el desempleo aumentará
nuevamente a una tasa de paro del 10 por 100. Por tanto, en vez
de ser una locomotora, la economía alemana se ha convertido
en una zapata de freno para sus socios comunitarios, cuyo comercio
exterior depende en buena parte de cómo evoluciona la actividad
en este país.
4.- ¿Cómo ha llegado Alemania
a esta situación tan crítica?
La economía alemana es esencialmente de origen estructural,
no coyuntural. Sus causas se remontan a muchos años atrás
y no sólo a los últimos cuatro y medio del Gobierno
rojiverde del canciller Schröder. Por un lado, la hipoteca
de la reunificación alemana, pues los errores cometidos en
su día se siguen manifestando año tras año
en masivas transferencias públicas y su liquidación
completa aún supondrá varios años más;
y en segundo lugar, un modelo del Estado de Bienestar, que desde
los setenta se ha llevado al extremo, con prestaciones sociales
muy variadas, generosas subvenciones públicas cuantiosas
y un mercado de trabajo hiperregulado. Esta situación provoca
desequilibrios presupuestarios que originan una distorsión
profunda en la asignación de recursos y un continuo encarecimiento
de la mano de obra, que sólo puede compensarse parcialmente
con avances en la productividad, lo que a su vez compromete la competitividad
internacional y obstaculiza la creación de empleos.
5.- ¿Solucionará algo la Agencia
2010 del Canciller Schröder?
La "Agencia 2010" que el Canciller Shröder ha presentado
en su Discurso a la Nación del 14 de marzo, en la que por
primera vez se abordan temas que hasta ahora eran tabú (relajar
las condiciones de despido laboral, recortar las prestaciones sociales,
desregular los mercados de productos excesivamente reglamentados);
para empezar no está mal, pero las reformas tienen que ir
mucho más allá de lo que ahora se contempla, sobre
todo con respecto al mercado de trabajo, el sistema de pensiones
y la sanidad.
Sin embargo, no está garantizado que el actual paquete de
reformas salga adelante, habrá que esperar a la asamblea
extraordinaria del partido socialdemócrata del 1 de junio.
6.- ¿En este momento qué problemas
de la economía alemana requieren soluciones inmediatas?
El déficit público a nivel de todas las administraciones
territoriales y la Seguridad Social, que en 2002 fue del 3,6 por
100 del PIB. La Comisión Europea ya ha puesto en marcha el
"procedimiento de déficit excesivo" contra Alemania,
con arreglo al Pacto de Estabilidad y con la amenaza de una cuantiosa
sanción, pues en este año, el déficit público
volverá a superar la marca del 3 por 100. El desequilibrio
fiscal, por su parte, ha sembrado la duda entre los agentes económicos
de si el Gobierno retomará, como dice, el próximo
año, el plan de reducción del IRPF, lo cual resulta
contraproducente.
7.- ¿Podría existir riesgo de
deflación?
El proceso de deflación sólo es preocupante si se
origina por el lado de la demanda pues la pérdida de confianza
del consumidor y del empresario podría desembocar en un círculo
vicioso que generaría graves problemas para la sociedad y,
de momento, la situación y las perspectivas no son tan sombrías
como para tocar la alarma. Los gobiernos deben asumir sin vacilación
el reto de las reformas y conseguir que los mercados les atestigüen
credibilidad. Así, el efecto anuncio será claramente
positivo a corto plazo tanto para las inversiones empresariales
como para el consumo de las familias.
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