Nº92
Del 21 al 27 de Mayo del 2003
 


 


 
 


¿No hacer nada?   

 
   

 Juan Carlos Ureta
Presidente de Renta 4




La primera mitad de 2.003 va llegando poco a poco a su fin, y , como ya viene siendo habitual en los últimos años, las esperanzas de una vuelta al crecimiento económico se centran ahora en la segunda mitad. Sin embargo, por el momento, los datos siguen siendo malos y ante ésos datos la pregunta que surge es ¿ debemos esperar sin hacer nada? La pregunta tiene sobre todo como destinatario al BCE, en cuya próxima reunión del 5 de Junio cabría esperar una rebaja de tipos de interés en la zona euro. El enfoque de "esperar y ver" es comprensible en el caso de la FED, que ha bajado muy agresivamente los tipos cortos, hasta situarlos en el 1,25%, y que ve estimulada la economía USA por un dólar a la baja y por el paquete fiscal de Bush. Pero ése enfoque es mucho más discutible en el caso del BCE que está viendo como la principal economía de la zona euro, Alemania, entra en recesión, tras anunciar una caída del PIB de dos décimas en el primer trimestre de 2.003, contracción que también se produjo, en diferente medida, en otras economías de la zona, como la italiana o la holandesa, al punto de situar el crecimiento conjunto de la zona, estimado preliminarmente, en un peligroso cero.
  "La economía está en un momento bastante crítico, pero a la vez relativamente esperanzador."

Tal y como se ha visto en los datos de inflación que hemos conocido la pasada semana, entre ellos la sorprendente caída de tres décimas de la inflación americana en Abril conocida el Viernes 16, pero también los buenos IPC de Abril de Francia, Italia, España y el conjunto de la eurozona, las fuerzas dominantes hoy en la economía van más en la dirección deflacionista que en la contraria, y pocos riesgos se ven en una bajada de tipos por el BCE, que ciertamente debería ir poniendo ya término al proceso de bajada de tipos, pero que sería de inestimable ayuda en un momento como el actual, sin que se vean riesgos de inflación por ningún lado, y menos aún si el petróleo finalmente se orienta a la baja cuando se reanude plenamente la producción iraquí.

La economía está en un momento bastante crítico, pero a la vez relativamente esperanzador. Tras la explosión de la burbuja, tras el 11-S, tras los escándalos contables, tras la ralentización económica y tras la guerra de Irak, la vitalidad económica puede estar empezando a aflorar de nuevo. Las Bolsas reflejan esa incertidumbre y , si bien la semana pasada subieron, en el caso del S&P y del Nasdaq por quinta semana consecutiva, la sesión del Lunes 19 ha sido, tal y como muestra el gráfico, bastante decepcionante. En concreto, el Ibex no ha podido mantener el 6.500 y todo indica que la ruptura de la resistencia situada en el 6.600 va a requerir algún período adicional de consolidación.

Sea como fuere, y en una semana en la que los datos van a ser escasos ( revisiones del PIB en varios países de la zona euro e indicadores adelantados de Abril de la Conference Board para la economía USA, que se han conocido el Lunes 19 , subiendo un 0,1 en Abril, en línea con las estimaciones) las Bolsas seguirán definiendo su tendencia y sus soportes, y las autoridades monetarias, particularmente el BCE , deberán ir deshojando su posición en un entorno que cada vez más exige abandonar la inactividad y mover ficha.