Nº92
Del 21 al 27 de Mayo del 2003
 


 


 
 


Gabriel Elorriaga Pisarik
Secretario de Estado de Organización Territorial.


"Dos décadas de nacionalismo han frenado el crecimiento económico del País Vasco"

 



1.- ¿Qué factores pueden haber influido más decisivamente en el distinto crecimiento relativo de nuestras regiones en el último cuarto del siglo XX?

España en conjunto ha incrementado significativamente su renta a lo largo de los últimos 25 años. El proceso de convergencia real con Europa comienza a ser una tendencia clara y sostenida a mediados de los años 90 y se mantiene con vigor hasta este mismo momento. El cambio, sin embargo, no ha sido homogéneo. Desde un punto de vista territorial, han sido las regiones menos dependientes del sector público, las más abiertas al exterior y las más sólidas desde una perspectiva institucional las que han sabido obtener mejores frutos de esta tendencia.

El dinamismo del arco Mediterráneo y la pérdida de competitividad del País Vasco son los dos cambios más significativos. Sin duda alguna, dos décadas de nacionalismo han frenado el crecimiento económico del País Vasco, y ha provocado un desplazamiento importante de su actividad productiva hacia algunas Comunidades vecinas, principalmente a La Rioja y Navarra.

2- ¿Qué papel está jugando la solidaridad en la redistribución de la renta regional?
  "El dinamismo del arco Mediterráneo y la pérdida de competitividad del País Vasco son los dos cambios más significativos."


Nuestra Constitución garantiza la solidaridad entre todos los españoles y el acceso en condiciones de igualdad a los servicios públicos básicos. Las diferencias en la capacidad contributiva personal, cuando se aplica un sistema único de Seguridad Social y unos impuestos esencialmente iguales en todo el territorio nacional, son las que determinan flujos interterritoriales de renta.

Es equívoco hablar de redistribución territorial, lo que afortunadamente tenemos es un modelo que garantiza la igualdad en los derechos y las obligaciones de todos los ciudadanos. Como resultado, tenemos uno de los países europeos con rentas regionales más equilibradas.

3.- ¿Cómo ha evolucionado en estos 25 años nuestro modelo territorial? ¿Cómo puede influir esta transformación en el crecimiento regional?

El Estado de las Autonomías surgido de la Constitución de 1978 ha transformado nuestro modelo de organización territorial. En 1975 el Estado gestionaba el 87% del gasto público español y daba trabajo al 85% de los empleados públicos; a comienzos de 2003 administraba un 48% del gasto y empleaba al 24% de los efectivos. Son datos que por si mismos dan perfecta idea del cambio experimentado.

A lo largo de la década de los ochenta las Comunidades llamadas "de vía rápida" (País Vasco, Cataluña, Galicia, Andalucía, Valencia y Canarias) accedieron a amplios niveles de autogobierno. Desde mediados de los noventa la tendencia a la equiparación ha igualado en gran medida las competencias de todas las Comunidades. Hoy las 17 Autonomías tienen amplias responsabilidades en materias clave para el desarrollo económico como es la educación en todos sus niveles, las políticas de empleo, la ordenación del territorio, industria, comercio, agricultura, turismo, etc. Sus gobiernos, el acierto de las políticas que éstos desarrollen, las prioridades políticas que señalen, se han convertido en un factor determinante del desarrollo regional futuro.

El trabajo del Instituto de Estudios Económicos, al comparar datos de 1975 y 2000, no permite sacar conclusiones sobre lo ocurrido a lo largo de las distintas etapas que hemos vivido en el desarrollo del modelo autonómico. Pero es evidente que la configuración actual del Estado de las Autonomías determinará la existencia de políticas públicas diferenciadas en función de las mayorías de gobierno de cada una de las Comunidades.