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Juan Velarde Fuertes,
Consejero del Tribunal de Cuentas
Friedman,
vivo y actual
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Resulta maravilloso contemplar la vitalidad, a los noventa
años cumplidos, de Milton Friedman. No sólo
cuando alcanzó el Premio Nobel de Economía,
en 1976, lograba despejar del cielo de la Ciencia Económica
multitud de equivocaciones de los keynesianos y que se arrumbase
definitivamente lo que creen los "keynesianos vulgares"
?aunque parece que el candidato argentino a la Presidencia
de la República Kirchner no se ha enterado?, sino que
incluso en estos momentos echa dosis notables de racionalidad
en todas sus declaraciones. Veamos las que ha hecho a Thomas
Jahn para Capital, aparecidas en su número de mayo
de 2003. En primer lugar, aborda la cuestión de la
Guerra de Iraq. Ante la pregunta de si la intervención
norteamericana se debió al asunto del petróleo,
responde con toda razón: "Eso es una tontería.
¿Cómo pueden decir que se trataba del petróleo
cuando éste sigue perteneciendo al pueblo iraquí
una vez acabada la guerra... El precio del petróleo
bajará cuando Iraq pueda ofrecer más crudo,
y eso es bueno para la economía estadounidense, pero
en cambio es una maniobra que perjudica a las empresas petrolíferas
que extraen en Estados Unidos". Y lo que es más
importante, ante el alud de "integristas de mercado",
que también existen, reacciona con esta frase: "La
competencia no siempre es buena. Con ella no se puede explicar,
por ejemplo, la pregunta de si se debe conducir por la derecha
o por el lado izquierdo de la calle. Hacen falta reglas y
ésta es la tarea del Estado... Además, los monopolios
son transitorios". Desde luego es vitriólica,
y acertadísima, su alusión a la corrupción
y a los fallos del Fondo Monetario Internacional: "Los
créditos del Fondo transfieren el capital de las gentes
pobres de los países adinerados a las personas ricas
de las naciones pobres". Y finalmente una luz esperanzadora,
pero con su lado muy preocupante para nosotros, europeos:
"La economía (de Estados Unidos) en el fondo está
muy sana. Se va a conseguir una elevada productividad, rige
una inflación bastante moderada y existe relativamente
poco paro... Lamentablemente, Europa, al contrario que Estados
Unidos se encuentra en una situación mucho peor. Sobre
todo en Alemania, cuya economía apenas muestra signos
de vitalidad y que lucha con problemas como una alta tasa
de desempleo..." ¡Estupendo anciano! ¡Ojalá
nos siga diciendo verdades durante mucho tiempo!.
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