Nº91
Del 14 al 20 de Mayo del 2003
 


 


 
 


Juan Velarde Fuertes
, Consejero del Tribunal de Cuentas
Friedman, vivo y actual

 
 



Resulta maravilloso contemplar la vitalidad, a los noventa años cumplidos, de Milton Friedman. No sólo cuando alcanzó el Premio Nobel de Economía, en 1976, lograba despejar del cielo de la Ciencia Económica multitud de equivocaciones de los keynesianos y que se arrumbase definitivamente lo que creen los "keynesianos vulgares" ?aunque parece que el candidato argentino a la Presidencia de la República Kirchner no se ha enterado?, sino que incluso en estos momentos echa dosis notables de racionalidad en todas sus declaraciones. Veamos las que ha hecho a Thomas Jahn para Capital, aparecidas en su número de mayo de 2003. En primer lugar, aborda la cuestión de la Guerra de Iraq. Ante la pregunta de si la intervención norteamericana se debió al asunto del petróleo, responde con toda razón: "Eso es una tontería. ¿Cómo pueden decir que se trataba del petróleo cuando éste sigue perteneciendo al pueblo iraquí una vez acabada la guerra... El precio del petróleo bajará cuando Iraq pueda ofrecer más crudo, y eso es bueno para la economía estadounidense, pero en cambio es una maniobra que perjudica a las empresas petrolíferas que extraen en Estados Unidos". Y lo que es más importante, ante el alud de "integristas de mercado", que también existen, reacciona con esta frase: "La competencia no siempre es buena. Con ella no se puede explicar, por ejemplo, la pregunta de si se debe conducir por la derecha o por el lado izquierdo de la calle. Hacen falta reglas y ésta es la tarea del Estado... Además, los monopolios son transitorios". Desde luego es vitriólica, y acertadísima, su alusión a la corrupción y a los fallos del Fondo Monetario Internacional: "Los créditos del Fondo transfieren el capital de las gentes pobres de los países adinerados a las personas ricas de las naciones pobres". Y finalmente una luz esperanzadora, pero con su lado muy preocupante para nosotros, europeos: "La economía (de Estados Unidos) en el fondo está muy sana. Se va a conseguir una elevada productividad, rige una inflación bastante moderada y existe relativamente poco paro... Lamentablemente, Europa, al contrario que Estados Unidos se encuentra en una situación mucho peor. Sobre todo en Alemania, cuya economía apenas muestra signos de vitalidad y que lucha con problemas como una alta tasa de desempleo..." ¡Estupendo anciano! ¡Ojalá nos siga diciendo verdades durante mucho tiempo!
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