Dos enfoques monetarios
Juan
Carlos Ureta
Presidente de Renta 4
Parece que no sólo en lo que a política internacional
se refiere Europa y Estados Unidos son dos mundos distintos sino
también en sus respectivas políticas monetarias. La
semana pasada ni la FED ni el BCE bajaron tipos, pero a partir de
ahí empiezan las diferencias, muy visibles en los respectivos
comunicados. En el suyo, la FED expresa ante todo su preocupación
por el crecimiento económico y sitúa la deflación
como principal amenaza de la economía , si bien dejando claro
que es un riesgo lejano ("minor", en expresión
literal del comunicado). Por el contrario, el BCE se siente más
preocupado por el lado de la inflación. No podemos criticar
por ello al BCE, dado su estatuto regulador que le impone mirar
sobre todo a la inflación, pero lo cierto es que si la deflación
amenaza hoy en algún lugar, fuera de Japón, ese lugar
es Alemania.
| |
"Europa
y Estados Unidos son dos mundos distintos también en
sus respectivas políticas monetarias." |
Sin embargo, y ahí está la novedad, el BCE parece
haber dado un paso, tímido pero paso al fin y al cabo, hacia
un enfoque más sensibilizado con el crecimiento, al abandonar
el criterio del objetivo anual de crecimiento de la M3, medición
monetaria que es muy discutible que en un entorno como el actual
sirva de guía para adelantar las tensiones inflacionistas,
y al señalar que su objetivo es situar la inflación
"cercana" al 2%, no "inferior" al 2%, como hasta
ahora.Esta es , de confirmarse , una buena noticia, porque Europa
está necesitada de impulso económico , y ése
impulso, en alguna medida , debe también ser un impulso de
carácter monetario, vía bajada de tipos. La economía
americana ha recibido un fortísimo estímulo monetario
(tipos al 1,25%) y fiscal ( aprobación la semana pasada de
la rebaja de impuestos en 550.000 millones de dólares en
diez años) con el objetivo de volverla a situar en la pauta
del crecimiento a largo plazo. Adicionalmente, el dólar,
tal vez con la complacencia de las autoridades USA, se ha devaluado
fuertemente , y ése es un factor monetario expansivo adicional.
Europa, que parte de una economía menos flexible, menos dinámica,
y con menor crecimiento, no ha hecho el mismo esfuerzo de estímulo,
y además, el euro está al alza, creando más
contracción monetaria al subir.
La amenaza de deflación inquieta , con cierta razón,
a las Bolsas. Pero, además de ser hoy por hoy un riesgo lejano("minor",
en terminología de la FED), conviene recordar que no todo
proceso de bajada de precios es debido a una depresión de
la demanda. En determinados supuestos, una fuerte innovación
tecnológica unida a un elevado aumento de la productividad
y de la competencia, pueden provocar , al menos sectorialmente,
pero con impacto en el índice de precios general, un control
o bajada de precios compatible con el crecimiento económico.
Esta situación , que se ha dado ya históricamente
en sectores como el automóvil o la electrónica de
consumo, puede estar reproduciéndose hoy y en los próximos
años con carácter más general, y ello no indicaría
necesariamente una depresión de la demanda o una situación
a la japonesa de "trampa de liquidez", sino que más
bien indicaría que el fenómeno de fines de los noventa
de alto crecimiento compatible con baja inflación puede tomar
carta de naturaleza, con el permiso del petróleo, a nivel
global.Algo de esto estamos viendo ya en el sector tecnológico,
que ha presentado buenas cifras de resultados trimestrales, tras
un fuerte ajuste, y alguno de cuyos valores , en concreto Intel,
fue responsable del buen cierre semanal de Wall Street.
La traducción en las Bolsas de todo lo anterior es, hoy por
hoy, tal y como se ve en el gráfico, que los niveles se van
consolidando tras la fuerte subida de Abril y que si bien no se
han roto los niveles al alza ( así nuestro Ibex , que cayó
por tercera semana consecutiva, no pudo con el 6.600) lo certo es
que el Dow sigue por encima del 8.500, el Nasdaq Composite por encima
de 1.500 y el Eurostoxx por encima de 2.300.
Este escenario de consolidación es, como venimos señalando,
óptimo para las Bolsas, y se pondrá de nuevo a prueba
esta semana con datos tales como la balanza comercial USA, las ventas
al por menor de Abril también en USA, los IPC americano,
de la zona euro y español, el PIB alemán del primer
trimestre del 2.003. En España, cuya economía ha indicado
el Banco de España que apunta hacia un mejor tono en el segundo
semestre, conoceremos los resultados de Telefónica y de Repsol,
que sin duda también marcarán el pulso de la recuperación
de beneficios, base última de la recuperación de las
Bolsas.
|
|
|
|
|