Nº91
Del 14 al 20 de Mayo del 2003
 


 


 
 


Dos enfoques monetarios    

 
   

 Juan Carlos Ureta
Presidente de Renta 4




Parece que no sólo en lo que a política internacional se refiere Europa y Estados Unidos son dos mundos distintos sino también en sus respectivas políticas monetarias. La semana pasada ni la FED ni el BCE bajaron tipos, pero a partir de ahí empiezan las diferencias, muy visibles en los respectivos comunicados. En el suyo, la FED expresa ante todo su preocupación por el crecimiento económico y sitúa la deflación como principal amenaza de la economía , si bien dejando claro que es un riesgo lejano ("minor", en expresión literal del comunicado). Por el contrario, el BCE se siente más preocupado por el lado de la inflación. No podemos criticar por ello al BCE, dado su estatuto regulador que le impone mirar sobre todo a la inflación, pero lo cierto es que si la deflación amenaza hoy en algún lugar, fuera de Japón, ese lugar es Alemania.
  "Europa y Estados Unidos son dos mundos distintos también en sus respectivas políticas monetarias."


Sin embargo, y ahí está la novedad, el BCE parece haber dado un paso, tímido pero paso al fin y al cabo, hacia un enfoque más sensibilizado con el crecimiento, al abandonar el criterio del objetivo anual de crecimiento de la M3, medición monetaria que es muy discutible que en un entorno como el actual sirva de guía para adelantar las tensiones inflacionistas, y al señalar que su objetivo es situar la inflación "cercana" al 2%, no "inferior" al 2%, como hasta ahora.Esta es , de confirmarse , una buena noticia, porque Europa está necesitada de impulso económico , y ése impulso, en alguna medida , debe también ser un impulso de carácter monetario, vía bajada de tipos. La economía americana ha recibido un fortísimo estímulo monetario (tipos al 1,25%) y fiscal ( aprobación la semana pasada de la rebaja de impuestos en 550.000 millones de dólares en diez años) con el objetivo de volverla a situar en la pauta del crecimiento a largo plazo. Adicionalmente, el dólar, tal vez con la complacencia de las autoridades USA, se ha devaluado fuertemente , y ése es un factor monetario expansivo adicional. Europa, que parte de una economía menos flexible, menos dinámica, y con menor crecimiento, no ha hecho el mismo esfuerzo de estímulo, y además, el euro está al alza, creando más contracción monetaria al subir.

La amenaza de deflación inquieta , con cierta razón, a las Bolsas. Pero, además de ser hoy por hoy un riesgo lejano("minor", en terminología de la FED), conviene recordar que no todo proceso de bajada de precios es debido a una depresión de la demanda. En determinados supuestos, una fuerte innovación tecnológica unida a un elevado aumento de la productividad y de la competencia, pueden provocar , al menos sectorialmente, pero con impacto en el índice de precios general, un control o bajada de precios compatible con el crecimiento económico. Esta situación , que se ha dado ya históricamente en sectores como el automóvil o la electrónica de consumo, puede estar reproduciéndose hoy y en los próximos años con carácter más general, y ello no indicaría necesariamente una depresión de la demanda o una situación a la japonesa de "trampa de liquidez", sino que más bien indicaría que el fenómeno de fines de los noventa de alto crecimiento compatible con baja inflación puede tomar carta de naturaleza, con el permiso del petróleo, a nivel global.Algo de esto estamos viendo ya en el sector tecnológico, que ha presentado buenas cifras de resultados trimestrales, tras un fuerte ajuste, y alguno de cuyos valores , en concreto Intel, fue responsable del buen cierre semanal de Wall Street.

La traducción en las Bolsas de todo lo anterior es, hoy por hoy, tal y como se ve en el gráfico, que los niveles se van consolidando tras la fuerte subida de Abril y que si bien no se han roto los niveles al alza ( así nuestro Ibex , que cayó por tercera semana consecutiva, no pudo con el 6.600) lo certo es que el Dow sigue por encima del 8.500, el Nasdaq Composite por encima de 1.500 y el Eurostoxx por encima de 2.300.

Este escenario de consolidación es, como venimos señalando, óptimo para las Bolsas, y se pondrá de nuevo a prueba esta semana con datos tales como la balanza comercial USA, las ventas al por menor de Abril también en USA, los IPC americano, de la zona euro y español, el PIB alemán del primer trimestre del 2.003. En España, cuya economía ha indicado el Banco de España que apunta hacia un mejor tono en el segundo semestre, conoceremos los resultados de Telefónica y de Repsol, que sin duda también marcarán el pulso de la recuperación de beneficios, base última de la recuperación de las Bolsas
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