Nº82
Del 5 al 11 de Marzo del 2003
 


 


 
 

Loyola de Palacio

 



La Vicepresidenta de la Comisión Europea y Comisaria Europea de Transportes y Energía, Loyola de Palacio del Valle-Lersundi (Madrid, 1950) es una decidida partidaria de la intermodalidad en el transporte. Lo fijo es el transporte por carretera y lo variable el ferroviario o el marítimo. Y a la mejora de las infraestructuras y de la gestión dedica su mayor atención, como lo demuestra la implantación de los programas Etnos y Galileo para la gestión logística porque sabe que conocer la situación de una carga en todo momento permite mejorar esa intermodalidad. Subraya que las nuevas normas de la Unión Europea no pretenden limitar el transporte por carretera, sino que se integre con otros modos. Está convencida de que en los próximos quince o veinte años, la demanda de transporte de mercancías crecerá en un treinta por ciento y por eso está luchando, para conseguir una integración efectiva de esta actividad, un ciclo único para el transporte aéreo y una competencia leal entre los puertos en el marítimo. El objetivo final de su departamento es construir un gran mercado interior en el que los consumidores puedan elegir su suministrador de electricidad, o de gas, así como ejercitar la movilidad eligiendo libremente sus servicios de transporte.

Estas responsabilidades, además de las relaciones con el Parlamento europeo, ocupan hoy en Bruselas el tiempo y la dedicación sin tasa de Loyola de Palacio. Venía de ejercer esa capacidad de trabajo al frente del un Ministerio español como el de Agricultura tan ligado a la Comisión europea, donde dio pruebas de su determinación como una señal de identidad. Antes había pasado un periodo de formación en el Liceo Francés de Madrid, en la Facultad de Derecho de la Complutense, y unos años de actividad profesional privada, para acceder a la actividad política cuando en 1997 es nombrada primer presidente de Nuevas Generaciones de Alianza Popular. Desde la Secretaría General Técnica del Grupo del Partido Popular del congreso y del Senado, pasa a ser elegida senadora por Segovia por el Partido Popular y se hace cargo de la función de portavoz de varias comisiones. En 1996 es Ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación. Con todo este bagaje profesional y político llega a Bruselas en septiembre de 1999 con la misión, posible para ella, de conseguir un gran mercado interior de la energía y los transportes.