Nº85
Del 26 de Marzo al 1 de Abril del 2003
 


 


 
 


“Dos puntos de vista sobre la guerra y las Bolsas"   

 
   

 Juan Carlos Ureta
Presidente de Renta 4




Tal y como habíamos apuntado la pasada semana, las Bolsas han saludado con alzas el final de la incertidumbre previa. La pregunta ahora es : ¿va a contribuir la resolución de la guerra de Irak a despejar el ciclo económico? Dicho de otra forma : ¿era Irak el factor de contracción que estaba pesando sobre la economía global y que impedía el inicio de la recuperación?
  ".. a medio plazo el impacto, en términos económicos, de una victoria sobre el régimen iraquí será positivo,dado el inmediato efecto que tendrá sobre el precio del petróleo.."


La respuesta a esta pregunta ha provocado dos visiones diferentes. Una es la que parece subyacer en la Reserva Federal americana, con Greenspan al frente, que ha venido señalando la incertidumbre bélica como el principal factor de contracción de las decisiones de los agentes económicos. Aunque la FED nunca ha formulado esta tesis de forma tan explícita, lo cierto es que esta idea está presente en las últimas comparecencias de Greenspan , y también en el comunicado que difundió el banco emisor americano tras su última reunión del pasado 18 de Marzo, según el cual "la debilidad de la expansión económica se debe de manera importante a la prima de riesgo del precio del petróleo y a la incertidumbre geopolítica".

Por el contrario, según otra visión, incluso en la hipótesis de una guerra rápida y victoriosa, los problemas económicos seguirán estando ahí con toda su crudeza, es decir , tras Irak, todo seguirá igual de mal. Esta es la idea que reflejaba en su número del 15 de Marzo la influyente revista inglesa The Economist, en un artículo en el que señalaba que , dada la falta de confianza del consumidor, el endeudamiento familiar y empresarial y la sobrecapacidad que todavía aqueja a las empresas, la economía global será frágil incluso después de que acabe la incertidumbre sobre Irak. De la misma opinión es Stephen Roach, economista jefe de Morgan Stanley y significado "bajista", quien , en un artículo publicado en el diario El País el 21 de Marzo afirmaba que los fundamentos económicos le hacen ser pesimista sobre la economía USA y que (literal) "la victoria en Irak no cambia nada".

En mi opinión, y al margen del corto plazo, en el que las Bolsas vivirán de las noticias procedentes del frente, a medio plazo el impacto, en términos económicos, de una victoria sobre el régimen iraquí será positivo,dado el inmediato efecto que tendrá sobre el precio del petróleo , como ya se está viendo en plena guerra, y el efecto positivo sobre las expectativas de mayor estabilidad y seguridad global, aunque sea previsible que tras Irak haya otros conflictos , si bien de menor intensidad y con menor capacidad de generar inestabilidad. En definitiva, una resolución favorable del conflicto de Irak sí ayudará , a nuestro juicio, a resolver los problemas de la economía global, al animar las decisiones de inversión y consumo, y al permitir la continuidad de los estímulos monetarios y fiscales, sin riesgos inflacionistas dado el menor precio del crudo.

Dicho lo anterior, es cierto que algunos de los problemas de fondo de la economía siguen ahí y que los desequilibrios sólo se han corregido parcialmente. Pero no olvidemos que, hace tan sólo un año, cuando aún no se hablaba de Irak ni de Worldcom, y cuando se descontaba una tímida vuelta al crecimiento en la segunda parte de 2.002, el Ibex estaba en el entorno del 8.500, el Dow Jones se movía cómodamente por encima del nivel 10.000, el S&P 500 por encima de 1.000, el Nasdaq Composite por encima de 1.700, y el Eurostoxx 50 por encima de 3.000. Parece lógica una aproximación de los Indices al menos a niveles intermedios entre los de hace un año y los actuales, en la hipótesis, nunca segura, de que la victoria militar sobre Sadam se produzaca de forma efectiva, aunque luego haya una cierta corrección.

Es obvio que en el corto plazo no hay ojos más que para las noticias de Irak, pero esta semana conoceremos algunos datos económicos de interés, como la confianza del consumidor USA, las ventas de viviendas nuevas y usadas también en USA, y el dato final de crecimiento del PIB de la economía americana en el cuarto trimestre de 2.002, así como los índices de confianza empresarial de Alemania y Francia.