Nº83
Del 12 al 18 de Marzo del 2003
 


 


 
 


“Importante deterioro técnico"   

 
   

 Juan Carlos Ureta
Presidente de Renta 4




Si durante Febrero hemos venido insistiendo en la resistencia de los Indices en determinados niveles que han venido actuando como soportes, lo cierto es que en la primera semana de Marzo, ha habido un serio deterioro técnico en la evolución de los principales Indices bursátiles, perdiéndose niveles hasta ahora de soporte como el 5.800 del Ibex y el 2.100 del Eurostoxx.
  ".. los mercados están ya más pendientes de Irak que de la economía, y parece inminente el inicio de la guerra.."

Por el lado de las noticias económicas, el ISM manu-facturero abrió la semana con una caída notable en Febrero, si bien manteniéndose por encima del nivel 50 y las malas cifras de empleo, con la pérdida de 308.000 nóminas no agrícolas en Febrero en USA, cerraron la semana. Por medio quedaron los pobres datos del Beige Book, que apuntan a una economía USA débil en Enero y principios de Febrero, y los malos resultados y/o perspectivas de algunas aseguradoras europeas y de tecnológicas como Intel, por no hablar de las multimillonarias pérdidas de France Telecom o Vivendi. Estas noticias negativas pudieron claramente con las positivas, tales como la rebaja de tipos por el BCE, que pese a haberse quedado en un 0,25% será positiva para la zona euro, o los buenos datos de productividad de la economía USA , o el avance de los pedidos industriales también en USA, o el buen dato del ISM no manufacturero.

Venció, como decíamos, el lado negativo, posiblemente porque los mercados están ya más pendientes de Irak que de la economía, y parece inminente el inicio de la guerra. Dentro de ese escenario general, hay que destacar la pésima evolución del Eurostoxx , que se dejó casi un 7% en la semana, con fortísimas caídas de bancos y aseguradoras (Aegon cayó un 30,8% en la semana y ya cae un 44,8% en lo que va de año) , caída que contrasta con la mucho más moderada de las Bolsas americanas, del entorno del 2%. Es muy inquietante la evolución del sector financiero europeo en Bolsa, y tal vez ello constituya ya un motivo adicional de preocupación para un BCE que va ganando en solidez y experiencia. Es también significativa la subida fulgurante del euro, pese a que la economía europea no deja de dar malas noticias de crecimiento y pese a que las tan traídas y llevadas reformas estructurales parecen aparcadas en medio de la actual división europea. Ahora se ve muy claro que el euro debía subir, pero conviene recordar que hace tan sólo un año, cuando el euro cotizaba a niveles de 0,87 con el dólar, la opinión dominante era la contraria, y ésa opinión se fundamentaba con abundantes argumentos. ¿Quién se acuerda ahora de aquellos argumentos? La gran lección del euro es que toda tendencia tiene sus límites.

Soplan vientos de guerra y habrá pronto desenlace. La economía trata de aguantar el tipo ( y , por cierto, no lo aguanta mal) en un escenario dominado por la incertidumbre política y por la larga digestión de los desequilibrios que nos dejó el modelo de crecimiento de los 90 y la llamada "burbuja tecnológica", digestión que se complicó por el 11-S y por el fraude contable de compañías cotizadas, así como por el artificialmente alto precio del petróleo. Lo más probable es que, cuando acabe Marzo, podamos ver con más claridad si tiene sentido el enorme pesimismo actual o si, por el contrario, podemos abrir una puerta, aunque sea pequeña, al optimismo.