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POR FIN LA ESTABILIDAD PRESUPUESTARIA
España ha tenido una larga
historia de crisis de la Hacienda Pública y desde el comienzo
de la democracia ha convivido con un permanente déficit público
que ha generado tensiones sobre los tipos de interés, el
tipo de cambio, la actividad empresarial y, en definitiva, el crecimiento
y el empleo. Afortunadamente en el año 2001 se ha conseguido
el tan deseado equilibrio presupuestario para el conjunto de las
Administraciones Públicas lo que explica, en gran medida,
que España haya crecido muy por encima de la media de los
países de la UEM. España tiene equilibrio presupuestario
y una Ley de Estabilidad frente a Alemania que no cumple el pacto
de estabilidad de crecimiento ¿Quién lo habría
dicho hace 6 años?.
ADIÓS A LA PESETA
Tras 48.710 días de protagonismo de la vida económica
española la peseta nos ha dicho adiós. Nació
el 19 de octubre de 1868 para tratar de ordenar el maremagnum monetario
existente y para posibilitar la unión monetaria latina. Casi
134 años después desaparece de muerte natural para
impulsar la unión económica y monetaria dejando un
magnífico heredero, el euro. Su
vida ha sido azarosa pero en muchas ocasiones tuvo "malas compañías",
el déficit público la debilitó y, afortunadamente,
nos abandona en época de estabilidad y de equilibrio presupuestario.
DESPEGUE
O RECESIÓN
Resulta enormemente complicado
detectar metodo-lógicamente los cambios de tendencia coyuntural;
sin embargo, todo hace indicar que la economía norteame-ricana
tras 120 meses de crecimiento continuado hasta el año pasado
y tan sólo 6 meses de recesión ha iniciado un nuevo
despegue. El consumo es el protagonista de la recuperación
y la duda es si el mayor endeudamiento de las familias puede frenar
algo la misma. No obstante, los bajos tipos de interés al
no haber tensiones inflacionistas y, sobre todo, la agilidad de
los mercados norteamericanos garantizan el crecimiento.
Sin embargo, en Centro Europa
la situación es radicalmente distinta. Alemania y Francia
se encuentran en recesión como consecuencia fundamentalmente
de la rigidez de sus mercados laborales de bienes y servicios.

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