La hora del diálogo
energético
Juan E. Iranzo
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El carácter estratégico del input energético
hace ineludible dar prioridad a las medidas de política
económica tendentes a garantizar el abastecimiento
de energía, especialmente eléctrica, ante una
demanda creciente como resultado del propio proceso de desarrollo
económico de la economía española. Esta
prioridad nace de las deficiencias estructurales heredadas
del pasado de las que todavía adolece el sector energético
español, algunas de las cuales se han visto agravadas
por las propias políticas energéticas de planificación
centralizada. España registra una elevada dependencia
del petróleo, que representa el 55 por 100 de la demanda
de energía primaria. A ello se añade nuestro
reducido grado de abastecimiento energético interno
que sitúa el nivel de dependencia energética
de la economía española en más del 70
por 100, lo que supone una elevada vulnerabilidad en un sector
crucial, desde el punto de vista estratégico, para
la economía española ente factores coyunturales
externos.
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dar prioridad a las medidas de política económica
tendentes a garantizar el abastecimiento de energía.." |
El sector energético ha
sido testigo de profundos cambios estructurales, que han afectado
principalmente a su regulación desde principios de
la década de los noventa y que han tenido una especial
incidencia en el sector eléctrico frente a otros como
el del gas, en el que subsisten importantes trabas a su desregulación,
aunque se está intensificando. La liberalización
paulatina del sector eléctrico ha permitido reducciones
notables en los precios de la energía eléctrica,
lo que a su vez ha generado un fuerte impulso de la demanda
de energía eléctrica con el consiguiente reto
para la producción del sector.
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"El
sector energético ha sido testigo de profundos
cambios estructurales.." |
En la situación actual existe
escaso margen para seguir incrementando la utilización
de las fuentes tradicionales: petróleo, gas, carbón
o energía hidráulica, ya que nos encontramos ante
una situación de progresivo agotamiento del actual parque
español de generación de energía eléctrica.
La apuesta por el gas como fuente alternativa ha chocado con
las trabas impuestas a su regulación y a la elevación
de su precio como consecuencia de la indexación de éste
con respecto al precio del petróleo, factores que han
limitado la demanda de gas para la generación de energía
eléctrica. Si a todo ello añadimos el creciente
y positivo protagonismo que cobra la protección del medio
ambiente en la planificación de las fuentes energéticas,
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"En
la situación actual existe escaso margen para seguir
incrementando la utilización de las fuentes tradicionales.." |
que ha de ser compatible con los compromisos adquiridos en la
Cumbre de Kyoto, aumenta la necesidad de fomentar el uso de
energías limpias. En este sentido, cabe valorar positivamente
la aprobación del Plan de Fomento de Energías
Renovables. No obstante, y conscientes de la limitación
de estas fuentes de energía como sustitutivo alternativo
suficiente y rentable, es obligado replantearse la opción
nuclear como única alternativa disponible a medio y largo
plazo.
Para enfrentarse a estos retos
es necesario un diálogo rápido y eficaz entre
los diferentes actores para buscar soluciones viables y eficientes.
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