Nº51
Del 20 de Marzo al 2 de Abril del 2002
 
 


 
 


Una Cumbre clave
Juan E. Iranzo

 




Europa debe crecer de una manera sostenida para conseguir el pleno empleo en el año 2010, lo que obliga a fuertes modificaciones en el comportamiento de los agentes económicos. Es necesario liberalizar los mercados de trabajo, bienes y servicios, reducir la presión fiscal directa, establecer redes de transporte y comunicación europeas, modificar la formación y hacer mayores esfuerzos en I+D+I. Estos retos se aceptaron en la Cumbre de Lisboa del 2000, pero al enfrentarse a la liberalización de la energía, nos estrellamos con el muro franco-alemán en Estocolmo.
  "Europa debe crecer de una manera sostenida para conseguir el pleno empleo en el año 2010."

Cualquier retraso en el camino correcto significa una pérdida creciente de competitividad frente a Estados Unidos y, en definitiva, no mejorar nuestro potencial de crecimiento.

A pesar de los grandes problemas políticos que se han presentado, la Cumbre de Barcelona ha conseguido, por fin, cambiar la dirección de la economía europea y, aunque, lógicamente, en el futuro habrá que acelerar al paso, el eje hispano-británico ha triunfado de cara a la necesaria modernización de Europa, con los beneficios que ello representa de cara al futuro del empleo y bienestar en nuestra vieja Europa.

  "Cualquier retraso en el camino correcto significa una pérdida creciente de competitividad frente a Estados Unidos.."

Son significativos los avances que se han hecho en el perfeccionamiento de los mercados, en materias tan importantes como energía, aérea, telecomunicaciones, especialmente con el proyecto Galileo, financiera y de trabajo. Por este camino se conseguirán crear 20 millones de puestos de trabajo en los próximos 10 años, aunque es necesario acelerar el paso.