Nº50
Del 12 al 18 de Marzo del 2002
 
 


 
 

Rafael Termes, Profesor del IESE, Universidad de Navarra
"Los resultados en el año 2001 de las empresas cotizadas"

 
 





La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) acaba de hacer Públicos los resultados de las empresas cotizadas correspondientes al año 2001. Ciñéndonos a las que componen el IBEX 35, que son las 35 empresas de mayor contratación en volumen y frecuencia, el resultado total del ejercicio 2001, en términos de beneficio atribuible a los accionistas cuando se trata de grupos consolidados, es un 3,31% inferior al de 2000; lo cual ha sido puesto de relieve como signo de la recesión de la economía española en el último año.
  ".. el año 2001, por lo que respecta a España, no ha sido tan malo como cabía temer; ni mucho menos."

Sin embargo, si nos paramos a considerar los resultados de las empresas, no sólo una a una, sino por sectores, advertimos inmediatamente que la cosa cambia de signo. En efecto, dejando aparte el sector alimentación, representado en exclusiva por Tabacalera (Altadis), cuyos resultados han aumentado un 158%, si se prescinde de Telefónica que retrocede un 15,9%, los resultados del sector comunicaciones han mejorado un 41,4%; los del sector otras industrias y servicios, a pesar del negativo comportamiento de Prisa, Sogecable y algunos otros, arrojan todavía una mejora del 10%; los de bancos y eléctricas, sectores que, entre los dos, representan el 57% del resultado total, mejoran un 8,7%. De hecho, los dos únicos sectores en fuerte retroceso son el Metal-Mecánica (Acerinox y Aceralia), con poco peso en el total, y el Petrol-Químico (Repsol YPF) cuya ejecutoria tiene explicaciones al margen de la coyuntura general. Excluyendo estos dos sectores y Telefónica, los resultados de las restantes 31 empresas del IBEX 35, entre 2000 y 2001 han mejorado un 15,6%. Por lo tanto, si se tiene en cuenta que la evolución de los resultados de las empresas no cotizadas que dentro de poco facilitará la Central de Balances, muy probablemente mejorará la de las cotizadas, parece que se puede concluir que el año 2001, que tenía que recoger los efectos de la desaceleración económica, por lo que respecta a España no ha sido tan malo como cabía temer; ni mucho menos.

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