Nº81
Del 26 de Febrero al 4 de Marzo del 2003
 
 

 


 
 
 

EL FMI REBAJA LAS ESTIMACIONES DE CRECIMIENTO.

 

La incertidumbre y costes que provoca, la actual situación belica, ha elevado al Fondo Monetario Internacional, ha rebajar medio punto las estimaciones de crecimiento para la economía mundial, situandolas en el 3,3% para este año.
La incertidumbre retrasa decisiones de inversión e incluso de consumo. Asimismo la subida del precio del petróleo significa menos crecimiento y mayores tensiones inflacionistas. Estas circunstancias junto con sus rigideces estructurales y desequilibrio fiscal mantienen en estancamiento a Alemania.
El FMI estima que los países desarrollados crecemos el 2% y la UEM tan solo un 1,3%. La situación bélica, por tanto, puede retrasar la recuperación económica.



REUNIÓN DEL G-7.
 


Los miembros del G-7, pusieron de manifiesto que no se deben emplear las reservas estratégicas de petróleo para regular el precio, puesto que estas están para responder a posibles estrangulamientos en el suministro.
Pusieron de manifiesto que una solución rápida al conflicto con Irak podría provocar un fuerte impulso del crecimiento económico, con Estados Unidos de Locomotora.
Para una situación contraria no tienen propuestas concretas, si bien el BCE tiene margen para reducir tipos, quien no dispone del mismo es la FED.
En el comunicado final se felicitan de que Brasil aplique políticas económicas sanas, que Turquía aplique el programa de estabilización y espera que Argentina negocie con sus acreedores privados.
Si la situación geopolítica empeora habrá una reunión extraordinaria del G-7.




AUMENTA LA INFLACIÓN EN EE UU.
 

El IPC norteamericano aumentó 3 décimas durante el mes de enero, como consecuencia del incremento de los precios energéticos, con lo que la inflación interanual se sitúa en el 2,6%, a pesar de la mejora de la inflación subyacente que se situó en el 1,9%.
El repunte inflacionista se podría mantener si se sigue tensionando el precio del petróleo, por lo que se estrecharían los márgenes para la actual política monetaria norteamericana. Sin embargo la mejora de la productividad de la mano de obra sigue mejorando, lo que beneficia la lucha contra los precios.