Nº80
Del 19 al 25 de Febrero del 2003
 


 


 
 


Juan Velarde Fuertes
, Consejero del Tribunal de Cuentas
El retraso mediterráneo

 
 



En la cumbre de Lisboa, los días 23 y 24 de marzo del 2000, la UE comprendió que si de verdad quería consolidarse como una gran potencia necesitaba plantearse seriamente la cuestión de la innovación. Schumpeter ya había señalado, hace bastantes años cómo esto era claro para el desarrollo. Por eso en la citada cumbre se aprobó que el objetivo comunitario era "convertirse en la economía del
  "En la cuestión de la innovación, planteada en la cumbre de Lisboa del 2000, al comparar la UE con los Estados Unidos, la derrota es plena."
conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de un crecimiento económico duradero, y de una mayor cohesión social". Pasados dos años y medio de esa reunión, el Foro Económico Mundial y el Centro de Estudios sobre la Integración Europea, han estudiado si algo de esto se ha cumplido. Para ello, en primer lugar se ha comparado con Estados Unidos. La derrota era plena. También se han contemplado las situaciones entre los catorce países de la UE, porque se ha eliminado a Luxemburgo, como poco representativo. Sencillamente, en ocho criterios se ordena a los catorce del 1 -el mejor- al 14, el peor. España oscila entre el 8 -inserción social- y el 12 -que contempla los procesos de una sociedad del conocimiento, la reducción de los obstáculos administrativos y la existencia de eficaces mercados financieros. Como media obtenemos 10'9 puntos, que nos colocan en duodécima posición, inmediatamente por debajo de Portugal (10'1). En puestos peores sólo están Italia y Grecia. Irlanda, con 9'5 y Francia con 8'9 son los vecinos que se encuentran inmediatamente por encima de España y Portugal. Los cuatro de cabeza, por este orden, son Finlandia, Suecia, Dinamarca y Gran Bretaña. No es para enorgullecernos de la civilización del Mediterráneo ni para alabar la siesta
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