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Juan Velarde Fuertes,
Consejero del Tribunal de Cuentas
El retraso
mediterráneo
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En la cumbre de Lisboa, los días 23 y 24 de marzo del
2000, la UE comprendió que si de verdad quería
consolidarse como una gran potencia necesitaba plantearse
seriamente la cuestión de la innovación. Schumpeter
ya había señalado, hace bastantes años
cómo esto era claro para el desarrollo. Por eso en
la citada cumbre se aprobó que el objetivo comunitario
era "convertirse en la economía del
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"En
la cuestión de la innovación, planteada
en la cumbre de Lisboa del 2000, al comparar la UE con
los Estados Unidos, la derrota es plena." |
conocimiento más competitiva
y dinámica del mundo, capaz de un crecimiento económico
duradero, y de una mayor cohesión social". Pasados
dos años y medio de esa reunión, el Foro Económico
Mundial y el Centro de Estudios sobre la Integración
Europea, han estudiado si algo de esto se ha cumplido. Para
ello, en primer lugar se ha comparado con Estados Unidos.
La derrota era plena. También se han contemplado las
situaciones entre los catorce países de la UE, porque
se ha eliminado a Luxemburgo, como poco representativo. Sencillamente,
en ocho criterios se ordena a los catorce del 1 -el mejor-
al 14, el peor. España oscila entre el 8 -inserción
social- y el 12 -que contempla los procesos de una sociedad
del conocimiento, la reducción de los obstáculos
administrativos y la existencia de eficaces mercados financieros.
Como media obtenemos 10'9 puntos, que nos colocan en duodécima
posición, inmediatamente por debajo de Portugal (10'1).
En puestos peores sólo están Italia y Grecia.
Irlanda, con 9'5 y Francia con 8'9 son los vecinos que se
encuentran inmediatamente por encima de España y Portugal.
Los cuatro de cabeza, por este orden, son Finlandia, Suecia,
Dinamarca y Gran Bretaña. No es para enorgullecernos
de la civilización del Mediterráneo ni para
alabar la siesta.
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