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Rafael Termes
Profesor
del IESE, Universidad
de Navarra
"Hay déficit
y déficit"
El Presidente de los EEUU ha presentado
su proyecto de presupuestos para 2004, que prevé un
déficit de 307.000 millones de dólares, lo que
significa el 2,3% del PIB, prácticamente igual a las
previsiones para 2003 cuyo déficit de 304.000 millones
equivale al 2,8% del PIB. Ante este hecho, surge la tentación
de pensar que EEUU está cayendo en el perverso modelo
de déficit europeo que, rompiendo con el PEC, está
originando déficit del orden del 3% en Alemania y Francia,
para citar sólo las más importantes economías
de la zona euro.
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"No
cabe duda, a mi juicio, que déficit por déficit,
es preferible el que están afrontando los EEUU,
cuyo comportamiento económico, visto a largo plazo,
supera, desde hace muchos años, al de Europa.." |
Pero la realidad es muy distinta.
Ciertamente que, dejando aparte el déficit que, a partir
del superávit, resulta del funcionamiento de los estabilizadores
automáticos, el déficit público, en sí
mismo, es indeseable. Pero hay déficit y déficit.
Alemania tiene déficit a consecuencia del incremento
desmesurado del gasto, después de haber aumentado considerablemente
los impuestos, mientras que el déficit de los EEUU
se produce porque, después de haber rebajado el gasto
público, con excepción del destinado a seguridad
interior y defensa que, lógicamente, se incrementa
fuertemente, el presupuesto norteamericano contiene una substancial
rebaja de los impuestos. Y aquí es donde, de acuerdo
con la diferencia de modelo económico, empieza la diferencia
entre el déficit
norteamericano y el déficit europeo.
La reducción de impuestos norteamericana supone dejar
más dinero en manos de los agentes económicos
para que éstos, desarrollando sus proyectos de inversión,
generen crecimiento y empleo. Desde luego que, en el primer
momento, el déficit hay que cubrirlo con aumento de
la deuda, que generará más gasto por el efecto
de los intereses de esta deuda. Pero, posteriormente, la mayor
actividad creada por la reducción de impuestos, generará,
aún con tipos rebajados, mayores ingresos para el Estado
y, transcurrido un tiempo más o menos largo, se restablecerá
el equilibrio presupuestario, aparecerá el superávit
y se podrá amortizar la deuda ocasionada. Lo cual es
totalmente distinto de lo que acontece en el modelo europeo,
personificado actualmente por Alemania, que al expoliar a
los ciudadanos con el aumento de los impuestos, la menor actividad
inducida, ocasionará la entrada en una espiral impositiva
o la acumulación de más y más deuda.
No cabe duda, a mi juicio, que
déficit por déficit, es preferible el que están
afrontando los EEUU, cuyo comportamiento económico,
visto a largo plazo, supera, desde hace muchos años,
al de Europa. De hecho, dentro de la crisis general en que
nos hallamos, el PIB de USA en 2002 ha crecido un 2,4%, frente
al 0,4% de Alemania y, según la OCDE, en 2003, los
crecimientos pueden ser 2,6% para USA y 1,5% para Alemania.
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