Nº80
Del 19 al 25 de Febrero del 2003
 


 


 
 


D. Juergen B. Donges
Director del Instituto de Política Económica de Colonia


"La fase previa a una posible guerra es la que más inseguridad crea a los agentes económicos"

 



El ataque militar a Irak es inminente y el impacto en la economía internacional puede ser muy grave. La esperanza está en confiar que el conflicto se resuelva lo antes posible.

1.- ¿Cómo se puede describir la difícil situación en la que nos encontramos?

Nuestra situación es la del periodo anterior a una eventual guerra, que es particularmente delicado. Es la fase que más inseguridad crea a los agentes económicos, pues éstos no saben si los inspectores de la ONU pueden continuar con su labor y durante cuánto tiempo, si finalmente va a haber un ataque y cómo se desarrollaría la guerra.


2- ¿Cuáles son las primeras consecuencias económicas de esta incertidumbre?

La subida del precio del petróleo por encima de los 30 dólares y la notable debilidad del dólar son reflejo de la prima de riesgo correspondiente, mientras que el oro actúa como valor refugio y su cotización se dispara hacia máximos históricos que no se habían visto desde 1997, superando recientemente los 350 dólares/ onza. A efectos de estabilizar las expectativas es mejor que la guerra comience cuanto antes.
  "A efectos de estabilizar las expectativas es mejor que la guerra comience cuanto antes."

3- ¿Qué podría pasar si la guerra se prolongara demasiado?

Si la guerra se extiende a toda la región y se produce la destrucción de yacimientos petrolíferos junto con ataques terroristas a EE.UU. u otros países, el precio del petróleo se dispararía manteniéndose en un nivel muy alto indefinidamente, las bolsas se derrumbarían y los tipos de cambio en los mercados de divisas se desestabilizarían, provocando la inevitable desconfianza de inversores y consumidores. En este contexto la recesión económica tanto para EE.UU como para el resto de los países haría disminuir la producción este año y el próximo y el paro aumentaría.

4- ¿Cuál sería el coste de la contienda?

En la guerra del Golfo el coste fue de unos 80.000 millones de dólares. En este caso, si hubiera que mantener tropas de ocupación, los gastos serían de entre mil y cuatro mil dólares a día. Sin contar con la reconstrucción de las zonas devastadas, los analistas hablan de varios miles de millones de dólares adicionales al año.

4- ¿Quién asumiría estos gastos?

La mayor parte deberá sufragarlo la Administración de Bush, lo que elevará el déficit público que ya se encuentra en el 3,2% del PIB, y éste presionará al alza los tipos de interés a largo plazo desanimando la inversión empresarial y frenando el consumo privado. La debilidad del dólar sería buena para la economía estadounidense pero para la zona euro, la continua apreciación de la moneda afectaría a las exportaciones al ver mermada su competitividad ralentizando el ritmo de actividad general.

En conclusión, una guerra rápida y eficaz no daría motivos a los bancos centrales para reducir los tipos básicos de interés, pero sí en caso de complicarse las cosas. Además, el precio del petróleo podría recuperarse a lo largo del año, bajando hasta niveles de 20 a 25 dólares y una mejora notable y sostenible de las cotizaciones de las bolsas. Los efectos sobre la coyuntura internacional serían positivos así como para la trayectoria de la recuperación económica de la UE.