Nº80
Del 19 al 25 de Febrero del 2003
 



 



 
 


La incertidumbre bélica
Juan E. Iranzo

 





La situación prebélica está perjudicando seriamente a la economía mundial. Ante el peligro de una guerra cada vez más probable, se ha incrementado la incertidumbre y la desconfianza, que se plasma, tanto en los precios del petróleo y de las cotizaciones bursátiles, como en el retraso de la ya de por sí débil recuperación de la economía internacional, en tanto que se posponen múltiples decisiones de inversión e incluso de consumo, sobre todo en Estados Unidos, donde se espera que la contienda se extienda por el peligro terrorista.
  "La situación prebélica está perjudicando seriamente a la economía mundial"

Asimismo, la tensión en Oriente Medio ha coincidido con la inestabilidad política en Venezuela, el tercer mayor productor de petróleo de la OPEP, lo que ha añadido más tensión, hasta superar los 30 dólares por barril. La OCDE estima que, en caso de estallar la guerra, el crecimiento de las economías industrializadas se vería recortado en un cuarto de punto y la inflación se incrementaría en medio punto.

Si estallara el conflicto armado, el efecto inmediato sería una elevación del precio del petróleo hasta los 40 dólares; si se resolviera de forma rápida, no sólo se limitaría el coste en términos económicos, sino que, además, se eliminaría la incertidumbre actual que está lastrando la economía mundial. En cambio, una guerra prolongada daría al traste con las previsiones de recuperación, pues las bolsas sufrirían un nuevo revés y el precio del petróleo se mantendría en niveles incompatibles con la recuperación económica mundial. Además, el mantenimiento del gasto militar ampliará el déficit público en Estados Unidos.

  "La economía española es muy sensible al precio del petróleo.."

La economía española es muy sensible al precio del petróleo, puesto que éste representa el 56% del total del consumo de energía. La economía española puede crecer un 2,6% en el 2003, con una inflación del 3,%, si los precios medios del petróleo en todo el año se sitúan en 25 dólares/barril. Por cada 5 dólares de incremento en el precio, el efecto inflacionista no evitable sería de 3 décimas y sobre el crecimiento restarle 2.

En consecuencia, la salida satisfactoria de la actual crisis es fundamental para asegurar el suministro de crudo, devolver la confianza a los mercados e inversores e impulsar la actividad en las principales economías del mundo.