La incertidumbre bélica
Juan E. Iranzo
La situación prebélica está perjudicando
seriamente a la economía mundial. Ante el peligro de
una guerra cada vez más probable, se ha incrementado
la incertidumbre y la desconfianza, que se plasma, tanto en
los precios del petróleo y de las cotizaciones bursátiles,
como en el retraso de la ya de por sí débil
recuperación de la economía internacional, en
tanto que se posponen múltiples decisiones de inversión
e incluso de consumo, sobre todo en Estados Unidos, donde
se espera que la contienda se extienda por el peligro terrorista.
| |
"La
situación prebélica está perjudicando
seriamente a la economía mundial" |
Asimismo, la tensión en
Oriente Medio ha coincidido con la inestabilidad política
en Venezuela, el tercer mayor productor de petróleo
de la OPEP, lo que ha añadido más tensión,
hasta superar los 30 dólares por barril. La OCDE estima
que, en caso de estallar la guerra, el crecimiento de las
economías industrializadas se vería recortado
en un cuarto de punto y la inflación se incrementaría
en medio punto.
Si estallara el conflicto armado,
el efecto inmediato sería una elevación del
precio del petróleo hasta los 40 dólares; si
se resolviera de forma rápida, no sólo se limitaría
el coste en términos económicos, sino que, además,
se eliminaría la incertidumbre actual que está
lastrando la economía mundial. En cambio, una guerra
prolongada daría al traste con las previsiones de recuperación,
pues las bolsas sufrirían un nuevo revés y el
precio del petróleo se mantendría en niveles
incompatibles con la recuperación económica
mundial. Además, el mantenimiento del gasto militar
ampliará el déficit público en Estados
Unidos.
| |
"La
economía española es muy sensible al precio
del petróleo.." |
La economía española
es muy sensible al precio del petróleo, puesto que
éste representa el 56% del total del consumo de energía.
La economía española puede crecer un 2,6% en
el 2003, con una inflación del 3,%, si los precios
medios del petróleo en todo el año se sitúan
en 25 dólares/barril. Por cada 5 dólares de
incremento en el precio, el efecto inflacionista no evitable
sería de 3 décimas y sobre el crecimiento restarle
2.
En consecuencia, la salida satisfactoria
de la actual crisis es fundamental para asegurar el suministro
de crudo, devolver la confianza a los mercados e inversores
e impulsar la actividad en las principales economías
del mundo.

|