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Juan
Carlos Ureta
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| "Hoy por hoy, y pese a la crisis bursátil, sin parangón desde los años 70 del pasado siglo, la economía está resistiendo relativamente bien." |
No sería extraño que Greenspan repitiera una línea de pensamiento que viene siendo habitual en sus últimos discursos, según la cual la economía (en particular, la economía norteamericana) está respondiendo de forma admirable a los numerosos retos a los que ha tenido que enfrentarse en los últimos tres años, tales como el pinchazo de la burbuja de Internet, el pinchazo de las telecomunicaciones y luego de toda la Bolsa en su conjunto, la enorme desconfianza generada por los fraudes empresariales conocidos a partir del caso Enron, la inestabilidad global creada por el 11-S, y la situación prácticamente al borde de la deflación de una economía tan importante como Alemania .
Hoy por hoy, y pese a la crisis bursátil, sin parangón desde los años 70 del pasado siglo, la economía está resistiendo relativamente bien. Los crecimientos son moderados, cierto, pero un 2´4% de crecimiento en la economía USA en el 2.002, es una cifra bastante buena, que se compadece mal con el apocalíptico mundo que algunos visionaban tras los atentados contra las Torres.
La resolución del conflicto con Irak, sea por la siempre deseada vía pacífica (lo que parece improbable) o por la vía de la contienda, es necesaria para recuperar una cierta sensación de estabilidad global, sobre todo si se logra un mayor consenso, tal y como existió en la pasada guerra de Afganistán. Tal vez por ello, el pasado Miércoles 5, cuando Colin Powell empezó a desgranar sus pruebas contra Sadam, las Bolsas subieron, si bien la alegría duró poco, al hacerse patente que habrá que trabajar más para conseguir el consenso.
Mientras tanto, como decíamos, la economía sigue funcionando y los datos, salvo en Alemania y en Japón, no son malos. Ahí está el informe sobre empleo en los EEUU en el mes de Enero, con una reducción del paro desde el 6% al 5´7%. Ahí está también el repunte de la economía española en el último trimestre de 2.002, frente al trimestre anterior. Veremos, esta semana, los datos de producción industrial de Alemania, Francia y USA, el IPC español, el Indice de confianza del consumidor americano de la Universidad de Michigan, y otros datos económicos de interés, y es importante, pese a que las Bolsas no lo reflejen a corto, ver si esos datos siguen mostrando una economía resistente a pesar del entorno.
Las Bolsas, a falta de un argumento propio, y presas en el corto plazo de su propia tendencia bajista, caen, pero respetan, por el momento, niveles de soporte importantes, y cada vez que hay un apunte mínimo de posible solución, tal y como lo hubo en las palabras de Powell, suben de forma nerviosa y, finalmente, poco consistente, entre la volatilidad y la esperanza de una pronta solución.