Nº79
Del 12 al 18 de Febrero del 2003
 


 


 
 



Cinco Días.
Editorial.
Título: España elude la recesión.
Tema: Crecimiento de la economía española.
Resumen: La actividad económica está en un punto ciertamente crítico en todo el mundo. Una amenaza de guerra paraliza las decisiones de inversión en la comunidad internacional de los negocios, justo cuando el calendario cíclico tenía marcado el inicio de una nueva recuperación, al menos en Estados Unidos y en Europa. La economía española ni siquiera en un ejercicio crítico como en 2002 ha dejado de crecer de forma significativa. El Banco de España dio ayer la primera versión sólida sobre el comportamiento de la actividad en 2002. Asegura que la economía creció un 2% en el año. Por tanto, la economía española ha hecho abstracción del panorama contractivo del exterior y ha logrado mantener un diferencial de crecimiento que ha permitido incluso la creación de empleo neto (1,3%). Ha sostenido la actividad constructora y el consumo doméstico. En ello tendrán que ver las condiciones de financiación desconocidamente favorables generadas por el ingreso en la moneda única, y algo que ver las políticas económicas que lo facilitaron. Los peligros para no alterar este ritmo siguen estando, desgraciadamente, también en las políticas. Ayer lo recordaba el Banco de España: riesgo de pérdida de competitividad por una inflación casi estructural anclada en el 4% y agotamiento del recorrido económicamente permitido del endeudamiento privado. 5/2/2003. Pág.14.



Expansión.
Opinión.
Título: El impacto económico de la guerra.
Tema: Consecuencias de la guerra.
Autor: Rodrigo Moreno Garcerán.
Resumen: La proximidad de un conflicto bélico está auspiciando un debate sobre sus consecuencias económicas. Así, mientras para unos será un revulsivo que permitirá iniciar una nueva etapa de crecimiento, para otros, en cambio, llevará irremediablemente a una recesión de la economía mundial.
El cuanto al marco, las principales economías están saliendo del proceso de recesión que se inició en 2001.
Respecto al coste, la dificultad de su estimación se refleja en el amplio abanico que los distintos análisis ofrecen, y que van desde unas décimas de PIB de EEUU hasta aquellos que lo sitúan por encima del 10%, aunque los más certeros son los que lo cifran en torno al 2% del PIB.
Daños colaterales: La economía americana ha reducido su ritmo de crecimiento desde el 4% en el tercer trimestre del año 2002, al 0,7% en el último trimestre. Las previsiones en la Unión Europea son de un crecimiento cero, e incluso negativo, en el primer trimestre de 2003. Además, existen otros costes no desdeñables, como la división interna de la UE, que dificulta acuerdos para acometer las reformas estructurales y debilita el protagonismo de Europa en los foros internacionales. Aunque el inicio de la guerra puede coincidir con subidas en las bolsas, caídas del precio del petróleo y de los activos de reserva, esas reacciones iniciales pueden dar paso a otras no tan positivas, por lo que las repercusiones económicas de la guerra estarán ligadas a los distintos escenarios de resolución del conflicto, destacando los tres siguientes:
1) Una guerra y rápida resolución del conflicto, es decir, con una duración máxima de tres meses.
2) Guerra y resolución del conflicto en un período de entre tres y seis meses. La inestabilidad se apoderaría de los mercados.
3) La guerra termina pronto pero aumenta la inestabilidad en la región y se incrementa el terrorismo internacional. Éste es peor de los posibles escenarios y conduciría la economía de EEUU y de Europa a la recesión.
Comparaciones odiosas: En situaciones como la actual, se tiende a hacer comparaciones con sucesos similares que han tenido lugar con anterioridad, como la Guerra del Golfo de 1991. Entre aquel momento y hoy existen importantes diferencias en cuanto al marco económico, el coste y los escenarios de resolución del conflicto. La situación económica en 1990 era sensiblemente mejor que en la actualidad, especialmente en Europa. Aunque el desequilibrio presupuestario era por entonces mayor en EEUU y en Europa, sin embargo los elevados tipos de interés permitían un mayor margen de maniobra de la política económica. Existía una unidad de todos los países frente a Irak. En 1991 la resolución del conflicto fue muy rápida, y el inicio de la guerra coincidió con una fuerte subida de las bolsas y una rápida caída del precio del petróleo, lo que no evitó que la economía americana entrase en recesión y tardase en recuperar el ritmo de crecimiento un año. Europa, por su parte, experimentó un fuerte enfriamiento económico reduciendo su ritmo de actividad desde el 3,6% en 1989, asistimos a la crisis del Sistema Monetario Europeo.
En conclusión, hoy el valor económico más importante es la paz y la estabilidad. La experiencia demuestra cómo las guerras no han ido seguidas de períodos de boom económico, sino más bien de lo contrario: de caída de la actividad. 5/272003. Pág.63.


Cinco Días.
Opinión.
Título: La grave crisis del cine español.
Tema: Necesidad de nueva orientación del cine español.
Autor: Jacinto Soler Matutes.
Resumen: Se han producido situaciones paradójicas en el mundo cinematográfico español que ponen de manifiesto la complejidad de un sector a caballo entre el arte, la cultura y el negocio de masas. Los dramáticos datos del Informe Anual del Cine Español, reflejan graves descensos de taquilla y facturación de las producciones españolas.
La publicación de los datos sobre el cine español coincidía con un también triste informe del semanario The Economist sobre la industria del entretenimiento. Al margen de la burbuja bursátil, la publicación británica apuntaba hacia otros factores responsables de la relativa crisis, como el desacertado énfasis en la distribución frente a la creación, la extensión de la piratería, así como la fragmentación del creciente gasto doméstico en ocio entre una cada vez más variada oferta de entretenimiento. En el caso español, los problemas pueden estar también vinculados a un exceso de capacidad, que contrasta con el enorme potencial que proporciona el idioma como vehículo de comunicación. La industria española debe aprovechar el potencial que tiene en Latinoamérica por el idioma y cierta cultura común.
Sería conveniente interrogarse acerca del modelo de cine a seguir. Resulta evidente que su concepción exclusiva como arte o expresión cultural podría dificultar su viabilidad comercial y hacer imprescindible las tan reclamadas subvenciones. En cambio, su orientación hacia el concepto de negocio exige aprovechar el potencial que el idioma y una cierta cultura común otorga a nuestra industria.
Debería analizarse con detalle la situación actual y las condicionantes de los distintos mercados hispanos ahora fragmentados, los posibles canales de distribución, así como la creciente relevancia del público hispano en EE UU, cuyos gustos pueden adaptarse más a un producto europeo. O tal vez debamos incluso desarrollar productos específicamente hispanos en Miami o Buenos Aires bajo dirección y capital españoles. En cualquier caso, esta es la vía para forjar una industria competitiva, con proyección de futuro y menos dependiente de la ayuda estatal, que permita algún día erigirnos en el Hong Kong o el Bombay Hispano. 5/2/2003. Pág.15.


La Razón.
Opinión.
Título: El Fondo de reserva ¿Asegura las pensiones?.
Tema: El futuro de las pensiones en España.
Autor: José Barea.
Resumen: El Consejo de Ministros, ha aprobado la asignación de 1.200 millones de euros del excedente de la Seguridad Social del año 2002 al Fondo de Pensiones, cuya cuantía total pasa a ser de 7.370 millones de euros. Para estimar la provisión a constituir cada año por los compromisos derivados de las pensiones en curso de perfeccionamiento, sería necesario efectuar un cálculo actuarial teniendo en cuenta la composición del colectivo protegido, sus bases medias de cotización, las posibles bases reguladoras de las futuras pensiones y los promedios de años cotizados. Para tener una idea de su cuantía diremos que en 1996 hubiera sido del orden de 9 mil millones de euros, con un tipo de interés anual del 3 por ciento y una inflación próxima al 3 por ciento; las enormes provisiones a constituir ponen de manifiesto la necesidad de efectuar una reforma del sistema de pensiones públicas contributivas, extendiendo el cálculo de la pensión a toda la vida contributiva. Si de verdad queremos salvar el Estado de Bienestar como el logro más importante de la civilización occidental, tendrá que revisarse la falta de proporcionalidad (equidad) que tiene nuestro sistema de pensiones públicas contributivas. 6/2/2003. Pág.17.


ABC.
Editorial.
Título: Luces y sombras de la economía.
Tema: Crecimiento económico.
Resumen: El Banco de España estima que la economía española creció el pasado año el 2 por ciento. La economía española recupera desventaja y crece al doble que la media europea. Es un argumento consistente. El consenso de los economistas profesionales es que durante el 2003 el crecimiento será superior: el Gobierno aspira al 3 por ciento y los analistas más escépticos se conforman con varias décimas menos, las incertidumbres geopolíticas condicionan el crecimiento y lastran el desarrollo del ejercicio. Cuanto contribuya al equilibrio macroeconómico y a generar confianza será bueno para el crecimiento sostenido. Francia y Alemania, tienen pendientes reformas que mejoren su competitividad y que coloquen a sus empresas en condiciones para producir más con menores costes. Alemania tiene que recuperar el crecimiento.
La economía española está mejor que la alemana, pero depende de ella, en buena parte de su comercio exterior y sobre todo en el clima general, tanto en las empresas como en el entorno financiero. Las Bolsas reflejan perfectamente la incertidumbre sobre las perspectivas de las economías.
Con respecto a España, crece el registro de parados en 55.000, pero más por el incremento de la tasa de actividad que por el descenso de la ocupación. De hecho este enero ha sido la mitad de malo que el anterior.
En favor de la capacidad de crecimiento de la economía española están las cuentas públicas, el equilibrio presupuestario, el superávit de la Seguridad Social y la bajada de impuestos que debe estimular el consumo. En el lado contrario, está la tasa de inflación, que casi dobla la media comunitaria y que constituye hoy la mayor amenaza al crecimiento sostenido. 6/2/2003. Pág.7.


Expansión.
Opinión.
Título: El fin de la política de dólar fuerte.
Tema: Pérdida de valor del dólar.
Autora: Mayte Ledo.
Resumen: Tras varios años de continua apreciación, la pérdida de valor del dólar desde la primavera de 2002 está siendo notable, alcanza un 13% respecto al euro. Varios factores están detrás de su reciente comportamiento. El primero de ellos es la evolución de los diferenciales de tipo de interés entre EEUU y Europa. Tras las bajadas de tipos de 2001, este diferencial era claramente desfavorable a la economía estadounidense. A principios de 2002, se esperaba una recuperación económica que debería haber conducido a un aumento de los tipos de interés en la segunda mitad de año, más intenso en EEUU que en la economía europea. Pero este movimiento alcista en tipos no sólo no se produjo, sino que el retraso en la reactivación condujo a nuevos descensos.
El segundo factor es la incertidumbre, geopolítica y de política económica. Las quiebras empresariales en EEUU, la volatilidad de los datos macroeconómicos y la percepción de que un conflicto bélico con Irak podría tener consecuencias más negativas en EEUU que en el resto de economías han pesado sobre el dólar. A ello se han sumado las dudas sobre el cambio de orientación de la política de tipo de cambio tras la sustitución del Secretario del Tesoro. En este contexto, el dólar ha perdido su papel de activo refugio, correlación negativa que ha mantenido con activos como el oro o el franco suizo en los últimos meses.
No sólo preocupa la evolución del dólar en 2003, sino que empieza a surgir un debate sobre un posible cambio en la tendencia de medio plazo del dólar. Aunque complejo de estimar, actualmente, se asume que un valor próximo a la paridad puede ser el "valor de largo plazo" del dólar-euro. Con ello el deterioro de la perspectiva de medio plazo de la economía puede provocar un descenso del "valor de equilibrio" del dólar. 6/2/2003. Pág.33.


Expansión.
Opinión.
Título: ¿Divergencia en 2003 en las políticas monetarias?.
Tema: Economía internacional.
Autor: David Cano.
Resumen: 2003 se configura como un año donde es probable que observemos una mayor divergencia. Las diferencias no sólo en la posición en el ciclo económico de cada país sino tambièn en los riesgos para su evolución derivarán en distintas decisiones en materia de política monetaria. Japón es, sin duda, el país con peores perspectivas.
En el caso del BCE, la contundencia del recorte del tipo repo del pasado 5 de diciembre no ha servido para generar la sensación de "última bajada del ciclo" que se produjo en noviembre de 2001. A lo largo de los últimos días se ha constatado que los riesgos para la UME no se sitúa en la vertiente de la estabilidad de los precios, sino en la del crecimiento económico, recomendado de esta forma un nuevo estímulo de política monetaria. Éste podría producirse en el segundo trimestre del año cuando la tasa de crecimiento interanual del IPCA se sitúe por debajo del objetivo del 2%.
En el espíritu del nuevo gobierno estadounidense descansa una política cambiaria más laxa que favorezca las exportaciones y que permita ganar cuota de mercado en los sectores más maduros de la economía. La pérdida de valor de la divisa estadounidense reduce de manera notable las probabilidades de nuevos ajustes de los fed funds.
A pesar de los riesgos que aún persisten sobre el ciclo estadounidense, las estimaciones de crecimiento que se manejan para 2003 y, sobre todo, 2004, permitan defender una previsión de subidas de tipos, aunque de escasa cuantía.
Por último, el Banco de Inglaterra podría ser el primero en tensionar sus condiciones monetarias en este ejercicio. Este banco central podría mostrar la imagen más tensionadora de los "cuatro grandes" en 2003. 6/2/2003. Pág.32.


La Razón.
Editorial.
Título: El empleo se resiente.
Tema: Mercado de Trabajo.
Resumen: El paro subió el año pasado en 226.400 personas y representa ya el 11,45 por ciento de la población activa. El caso es que la EPA esconde otra cifra aún más importante, la creación de empleo. En el pasado año se crearon en nuestro país 256.200 puestos de trabajo, pese a que la economía occidental atraviesa por la crisis más grave de la última década. ¿Y por qué sube, entonces, el paro?. La respuesta es sencilla: por el incremento de la población activa.
Una prueba de ello es que el total de ocupados alcanza un máximo en 16.377.300 personas, con un aumento del 2,68 por ciento en el último año. 8/2/2003. Pág.4.



Expansión
Opinión.
Título: Un modelo de comercio mejorable.
Tema: Normativa Comercio en España.
Autor: Javier Millán-Astray.
Resumen: España tiene un importante problema con la inflación estructural, debido, en gran parte, a las rigideces de la oferta. El Tribunal de Defensa de la Competencia ha señalado en la Resolución sobre la fusión de Enanco y Caprabo que el actual marco normativo, al rechazar la entrada de eventuales nuevos competidores "corre el riesgo de crear monopolios locales inmunes a la competencia, atrincheradeos en mercados geográficos al amparo de normativas autonómicas y municipales". Advierte también que impide la modernización del scetor y, en el caso concreto de Cataluña, señala que la normativa vigente "representa de facto un cierre del mercado que impide la contestabilidad suficiente que garantice el libre juego de la oferta y la demanda".
En idéntica línea se han manifestado tanto el Fondo Monetario Internacional, en su último informe sobre España.
En conclusión, parece haber indicadores suficientes como para pensar que el modelo comercial español resulta manifiestamente mejorable y sería necesario redefinir un modelo comercial que, en primer lugar, beneficie al consumidor. Paralelamente, sería conveniente desarrollar una política comercial que, de verdad, proteja el pequeño comercio haciéndolo más competitivo. Y, en consecuencia con los dos objetivos anteriores, acordar un marco normativo sencillo y objetivos anteriores, acordar un marco normativo sencillo y objetivo que evite las discriminaciones injustificadas y que garantice tanto la seguridad jurídica como la libre, igual y leal competencia de todas las empresas en el mercado. 10/2/2003. Pág.38 y 39.


Expansión
Editorial.
Título: La PAC, entre el mito y la carísima realidad.
Tema: Reforma de la PAC.
Resumen: La Política Agraria Común (PAC) nació sobre el papel al albur del Tratado de Roma. Su objetivo era incrementar la productividad agrícola, garantizar un nivel de vida a los trabajadores del campo que evitara la emogración a la ciudad y asegurar unos precios razonables de los productos. Pero acabó, casi desde sus inicios, por convertirse en un mecanismo diabólico de ineficiencia y fraudes consentidos.
¿Se debe mantener con su actual estructura una política agraria de la que se benefician en términos reales muy pocos, que es muy costosa para los ciudadanos europeos y que, además, discrimina y condena a la pobreza a muchos países del Tercer Mundo? Evidentemente, no.
El primer argumento es que el 80% de las ayudas que reparte la Pac las reciben el 20% de las explotaciones.
La PAC tampoco cumple su intención de mantener una política de precios razonables. Al contrario.
La política proteccionista europea impide la entrada de productos procedentes de países del Tercer Mundo. 10/2/2003. Pág.2.


La Razón
Opinión.
Título: Sadam, ese hombre.
Tema: Subvenciones al Cine.
Autor: L. Bernaldo De Quirós.
Resumen: Qué gesto tan noble de la aristocracia funcionarial del cine sería renunciar al dinero que extraen vía subvenciones y destinarle a luchar contra la pobreza, la opresión etc. Con los más de treinta millones de euros anuales del tesoro público, dedicados a producir películas que, en su gran mayoría, no logran llenar un cine durante una semana se salvaría cientos de miles de vidas en el mundo subdesarrollado.
Cuando se contempla la actuación de determinados cineastas, uno entiende la crisis del cine nacional. Las subvenciones han puesto la industria al servicio de los productores no de los consumidores y eso explica en gran medida su incapacidad de competir en el mercado y atraer espectadores. 10/2/2003. Pág.49