Nº79
Del 12 al 18 de Febrero del 2003
 


 


 
 

Iñigo de Oriol e Ybarra

 



Iñigo de Oriol e Ybarra recibió el pasado jueves 22, la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio por su contribución a la sociedad y a la cultura españolas, fundamentalmente a través de la creación de la Fundación Universidad Empresa como miembro rector de diversas instituciones académicas y culturales. Esta distinción, junto al galardón de líder empresarial del año 2001 que le concedió la Cámara de Comercio España-Estados Unidos, vienen a premiar a un hombre que, a su larga experiencia en el sector eléctrico español, suma una constante presencia en otros ámbitos del mundo empresarial, especialmente en relación con las Cámaras de Comercio e Industria. Fue Presidente de la Cámara de Madrid entre 1968 y 1978, así como de la Cámara de Comercio Hispano-Portuguesa y de la Asociación de Cámaras de Comercio Iberoamericanas (AICO), entre otras. En la actualidad es vocal del Consejo Superior de Cámaras de España y Presidente de Honor de la AICO y de la Cámara de Comercio e Industria de Madrid.

Pero Oriol es apellido unido al sector eléctrico desde la creación de Hidroeléctrica Española, que este año cumple su primer centenario, pasando por la fusión con Iberduero en 1991, de la que nace Iberdrola, y antes, en 1944, con la creación de Unidad Eléctrica (UNESA), una sociedad anónima cuyos accionistas son las empresas eléctricas españolas que se integran en ella de manera totalmente voluntaria. Ahí estaba como impulsor principal José María de Oriol y Urquijo, padre de Iñigo, entonces presidente de Hidroeléctrica Española. Iñigo de Oriol comenzó su trayectoria profesional en esta empresa, de la que fue nombrado consejero en 1975 y presidente en 1985, y lo es también de la fusionada Iberdrola, cargo que sigue desempeñando en la actualidad.

Dentro de su intensa actividad profesional, especialmente con los recientes intentos fallidos de fusión con Endesa, es frecuente oirle comentar lo que Oriol llama la paradoja que supone el hecho de que los ciudadanos no asocien la presencia de un bien tan esencial para la vida actual, como es la electricidad, con el trabajo y las inversiones que es necesario realizar para que ese bien sea disponible en la cuantía y el momento precisos.