Nº48
Del 26 de Febrero al 4 de Marzo de 2002
 
 


 
 


Miguel Sebastián
, Dtor. del Servicio de Estudios del BBVA
EE.UU.: Optimismo macro, pesimismo micro, ¿incompatibles?

 




Desde septiembre del año pasado, el consenso de previsiones para 2002 esperaba un menor crecimiento en EE.UU que en la UEM. Pero esto ha cambiado en el último mes: las expectativas apuntan a un mayor crecimiento de la economía americana. La razón no es sólo el favorable dato de PIB del cuarto trimestre, que después de los datos de comercio exterior se revisará probablemente al alza esta semana, sino fundamentalmente la información relativa al primer trimestre de este año, en el que el consumo muestra una notable fortaleza. Tras un posible adelanto de compras de bienes duraderos en el cuarto trimestre de 2001, se esperaba una corrección del consumo privado. Pero esta no ha ocurrido, dado que el consumo de bienes no duraderos está mostrando un crecimiento superior al esperado.
  ".. hay factores adicionales que están condicionando el comportamiento de los mercados."


Ahora bien, frente a este cambio en las expectativas de crecimiento, resulta sorprendente el comportamiento de las rentabilidades estadounidenses. Actualmente éstas son inferiores, en todos los plazos de la curva de deuda, a las europeas. Ello muestra que hay factores adicionales que están condicionando el comportamiento de los mercados.

El más importante parece ser el pesimismo microeconómico, consecuencia del elevado volumen de suspensiones de pago de la deuda privada en el último año y de los problemas contables de muchas empresas en EE.UU. El "efecto Enron" está sesgando a la baja los precios de los activos bursátiles y de la deuda privada y provocando un "efecto refugio" en los mercados de bonos del Tesoro americano. Aunque otros factores pueden estar influyendo en el diferencial de rentabilidades entre las dos principales economías del mundo (el comportamiento de la inflación, más positivo en EE.UU., y el impacto al alza sobre los tipos europeos de la política fiscal), la aversión al riesgo micro parece ser el más importante.

Ahora bien, esta divergencia entre la macro y la micro debe resolverse en los próximos meses. Probablemente lo hará a favor de la macro. Después de todo, las recesiones vienen acompañadas de suspensiones de pagos de muchas empresas, y ésta no es una excepción. El porcentaje de suspensiones de pagos de las empresas con rating en 2001 ha sido similar al de 1991. Esto es una señal del "efecto limpieza" schumpeteriano asociado a toda desaceleración económica y constituye no un obstáculo, sino un punto de apoyo para el optimismo macroeconómico.