Nº48
Del 26 de Febrero al 4 de Marzo de 2002
 
 


 
 


El nuevo IPC dice la verdad
Juan E. Iranzo

 




Las estadísticas deben tratar de medir lo mejor posible la realidad, por lo que, tanto la muestra como los conceptos y ponderación de los mismos que se incluyen, resultan fundamentales. El anterior IPC había quedado absolutamente obsoleto, puesto que incluía productos que no se empleaban y, por tanto, no subían sus precios, como las máquinas de escribir y de coser, y no incluía consumos tan habituales para los ciudadanos españoles como la telefonía móvil o las pizzas.
  "Las estadísticas deben tratar de medir lo mejor posible la realidad.."

El IPC base 2002 amplía la muestra seleccionada para dar cobertura a todas las Comunidades Autónomas, ha modernizado sustancialmente la composición de la "cesta de la compra" e incluye por vez primera, como sucede realmente, las rebajas, por lo que es técnicamente mucho más acertado.

  ".. el problema es el salto que se produce cuando se modifica la metodología."

Sin embargo, como en todas las estadísticas, el problema es el salto que se produce cuando se modifica la metodología. En este sentido, el IPC de enero 2002 ha medido perfectamente la fuerte subida en el transporte urbano y en las comunicaciones, la elevación de los impuestos indirectos y el posible impacto del redondeo excesivo del euro en el pan y cafetería. Asimismo, mide perfectamente la fuerte bajada de precios en vestido, calzado y menaje que se produce durante el período de rebajas y que, lógicamente, se modificará al alza en el mes de marzo.

  "El nuevo IPC mide mucho mejor la inflación."

También analiza comparaciones interanuales con datos recogidos en las rebajas del año pasado, poniendo de manifiesto que este año son algo más caras.

El nuevo IPC mide mucho mejor la inflación, y el dato de enero, -0,1, se debe a las rebajas, si bien es verdad que de cara a la medición de la evolución de precios, este mes tan sólo resulta irrelevante.