Nº77
Del 29 de Enero al 4 de Febrero del 2003
 
 




 
 


"Una ligera tendencia descendente en la inflación"

 
   

Alfredo Jiménez
Director de la División de Tesorería y Bolsa del Banco Pastor





Durante la pasada semana supimos que la inflación correspondiente al mes de Diciembre creció en Europa un 0,2%, lo que impulsó la tasa interanual hasta el 2,3% mientras que la inflación subyacente se situaba en el 2,2%. Del análisis de estos datos, se observa que la inflación europea ha rebotado desde el verano pasado cuando se alcanzaban en términos interanuales unos niveles por debajo del 2%, en concreto el 1,8% en el pasado mes de Junio. Este repunte se ha debido fundamentalmente a la subida de los precios energéticos, los alimentos y a determinados servicios, especialmente dentro del sector de hostelería.
  "Para el año que comienza, una vez superado el efecto de la implantación del euro, podríamos empezar a observar una tendencia decreciente de los precios.."

Sin embargo, la inflación subyacente presenta un comportamiento menos volátil y muestra una mayor estabilidad y una ligera tendencia descendente. Para el año que comienza, una vez superado el efecto de la implantación del euro, podríamos empezar a observar una tendencia decreciente de los precios que solo se podría ver retrasada por una evolución alcista de los precios de la energía como consecuencia del ambiente pre-bélico que vivimos en estos días.

En los mercados, lo mas destacado de la semana fue la continuidad de la depreciación del US$ frente a casi todas las monedas, y en concreto, frente al euro que alcanzó el pasado viernes el nivel de 1,0830. Esta persistente debilidad de la moneda americana, sigue generando un ambiente de gran incertidumbre entre los inversores y, buena muestra de ello, ha sido la fuerte caída de las bolsas la pasada semana. En los mercados monetarios se empieza a considerar que esta depreciación del US$ podría estar actuando como una nueva herramienta de la política económica americana en su lucha contra la deflación, una vez agotada la vía de la reducción de los tipos de interés que ha llevado a situarlos en unos niveles excesivamente bajos.

Muchos analistas están empezando a valorar el efecto que puede tener la nueva paridad del US$ en la economía europea y en particular sobre la política monetaria del Banco Central Europeo. Pues bien, se estima que una revalorización del euro como la alcanzada del 10%, es equivalente a una subida de los tipos de interés del entorno de 0,5% - 1,0%. Esta nueva situación generada por la debilidad del dólar, unida a una previsible reducción de la inflación en los próximos meses, podrían facilitar la próxima reducción de los tipos de interés europeos.

El jueves de la próxima semana hay reunión del BCE y el mercado no descuenta que se vayan a producir cambios en los tipos de interés en esta ocasión. Ahora bien, de seguir así las cosas, no sería de extrañar que el BCE bajará los tipos de intervención unos 50 puntos básicos durante el primer trimestre de este año.