Luces y sombras sobre la
economía mundial
Juan E. Iranzo
La recuperación de la economía mundial se ha
ralentizado en los últimos meses; entre los factores
que han conducido a esta situación cabe destacar la
incertidumbre creada por las tensiones bélicas y políticas
en Oriente Próximo e Irak, por una parte, y los efectos
pobreza sobre el consumo derivados de la larga crisis de los
mercados bursátiles, con sus tendencias bajistas y
de alta volatilidad en las cotizaciones.
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"..las
perspectivas económicas para este año son
algo más optimistas." |
Sin embargo, las perspectivas económicas
para este año son algo más optimistas, según
se ha confirmado en el foro de Davos. La evolución
de las bolsas parece que comienza a cambiar de signo. Es positivo
que las dudosas prácticas contables, que tanto habían
deteriorado la confianza de los agentes económicos,
hayan encontrado una respuesta adecuada por parte de las autoridades
competentes, ansiosas por restablecer la credibilidad en el
sistema financiero y el buen gobierno corporativo y los tipos
de interés se mantendrán bajos. No obstante,
se sigue manteniendo la situación prebélica.
Esta incertidumbre, junto con la crisis venezolana, a pesar
de la reacción de la OPEP, sigue tensionando los precios
del petróleo por encima de los 30 dólares, lo
que puede mermar la intensidad de la recuperación.
Las previsiones apuntan a que la
economía de Estados Unidos volverá a ser la
única "locomotora" importante, recuperará
la senda del crecimiento cercano al 3 por 100, la economía
japonesa tocará fondo y logrará un ligero incremento
del PIB, 0,7 por 100, mientras que en la eurozona la actividad
mostrará un mayor ritmo, 1,8 por 100, impulsado principalmente
por la demanda externa. Alemania continuará a la cola
del tren europeo con un crecimiento inferior al 1 por 100,
tras el 0,2 en el 2002, pues es difícil que mejore
el clima de crispación política y económica
que reina en el país, en vista, además, de un
inusitado activismo desde las esferas gubernamentales. En
este sentido, hay mucha confusión debido a la falta
de coherencia de las medidas aplicadas, y mucha decepción
entre los empresarios y los ciudadanos, fruto de los aumentos
aprobados de impuestos y de cotizaciones sociales y de otras
subidas en preparación, algo que el canciller Schröder
había descartado tajantemente antes de las elecciones
por considerarlo, con razón, nocivo para la recuperación
económica.
La economía europea continúa
obstruida por excesivas rigideces estructurales, sobre todo
en el mercado de trabajo, que se convierten en causa autónoma
de ineficiencia. Los países no aprovechan el potencial
humano y tecnológico que tiene para afianzarse en una
senda más alta de crecimiento económico. Ésta
es la gran diferencia entre Estados Unidos, con una economía
muy flexible, y la UE, plagada de rigideces, de modo que el
margen de maniobra para la política macroeconómica
es mayor al otro lado del Atlántico. Pero tampoco Estados
Unidos puede recurrir indefinidamente a políticas fiscales
y monetarias expansivas sin encontrarse con un problema de
credibilidad.
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"..nuestro
ritmo de crecimiento repuntará este año
hasta el 2,6 por 100." |
En España, el aumento del
consumo debido a la reforma del IRPF y la inversión
en infraestructuras, incrementarán la actividad, de
forma que nuestro ritmo de crecimiento repuntará este
año hasta el 2,6 por 100, superando, así, la
fase de desaceleración sin excesivos problemas. Por
su parte, la inflación continúa siendo el principal
problema de la economía española, aunque se
reducirá hasta niveles cercanos al 3 por 100. En este
sentido, es preciso hacer hincapié en la moderación
salarial, evitando caer en una dañina espiral precios-salarios,
que acabaría mermando nuestra competitividad y, consecuentemente,
el ritmo de creación de empleo.
Es una satisfacción para
esta revista iniciar la colaboración con el diario
"La Razón" y su digital, a fin de que sus
lectores puedan participar de nuestras reflexiones. Bienvenidos
a nuestras páginas virtuales.

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