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Alfredo
Jiménez
Ahora bien, he podido constatar recientemente que esta información es cada vez más escasa, de difícil acceso, y además, mas contradictoria e imprecisa y exige algún tipo de selección previa. Un ejercicio que recomiendo, antes de seleccionar los analistas que vamos a utilizar para basar nuestras previsiones, consiste en comprobar el grado de acierto que obtuvieron en sus estimaciones para el último ejercicio realizadas hace justamente un año. El resultado de este ejercicio es bastante desolador. Por ejemplo, si nos referimos a las previsiones que las principales firmas de análisis realizaron hace un año para la evolución de las bolsas en el año 2002, solo 3 de las 17 que tuve ocasión de leer acertaron o al menos se aproximaron a lo que realmente ha sucedido en los mercados. ¿Significa esto que el trabajo que realizan estas entidades es inútil además de ser muy costoso?. En mi opinión, la respuesta a esta pregunta es que no es correcto pensar así o por lo menos no parece del todo justo. No es mi intención contribuir al proceso de crítica y controversia al que se encuentra sometido en la actualidad el papel del analista financiero y que requeriría posiblemente mucho mas espacio del que tenemos, sino al contrario. Lo que pretendo indicar es que los mercados financieros se encuentran en una situación difícil que hace muy compleja la realización de previsiones de cualquier tipo y que incluso mantiene desorientados a gran parte de los profesionales que actúan en la primera línea de la toma de decisiones de inversión. A pesar de ello, y porque valoro positivamente el trabajo que realizan los profesionales del análisis financiero, resumo a continuación sus previsiones sobre el comportamiento de los mercados para los próximos meses: - Por lo que se refiere a la evolución
de los tipos de interés a corto, el nivel de consenso es
bastante elevado: se estima que los tipos de interés de la
zona EMU bajen algo más durante el primer trimestre (entre
un 0,25% y un 0,50%), y permanezcan estables el resto del año;
los tipos de interés a corto del US$, por el contrario, subirían
entre 0,50% y 1,0% en la segunda parte del año. - Por último, en cuanto a los tipos de cambio apenas quedan valientes capaces de predecir su comportamiento y dejar constancia escrita de ello. Además, los pocos que quedan no se ponen de acuerdo por lo que es mejor dejarlo así. Solo me queda desear suerte para el año que comienza y desear que estas previsiones se acerquen a la realidad.
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