Nº75
Del 15 al 21 de Enero del 2003
 
 


 
 


Miguel Sebastián
Director del Servicio de Estudios de BBVA


"La Banca española mantiene la apuesta por América Latina "

 



1.- ¿Está cambiando la estrategia de la Banca española en relación con sus inversiones en Iberoamérica?

No. La estrategia y la apuesta por América Latina se mantiene. Lo que está ocurriendo es que estamos entrando en una segunda fase en la que hay que poner en valor las cuantiosas inversiones realizadas. El hecho de que la apuesta por la banca española en América Latina se haya materializado hacia la inversión directa guarda una estrecha relación con el objetivo de influir en la gestión de estas entidades para mejorar su rentabilidad. Éste es un proceso de muy largo plazo que requiere de recursos y dedicación. De hecho, la mayoría de las inversiones aún no ha alcanzado su punto de maduración. Para alcanzarlo se requiere pasar primero por una etapa de consolidación en la que estamos inmersos.

Otra cuestión distinta es plantear si, más que la estrategia de los bancos españoles, lo que ha cambiado es el entorno político y económico de algunos de estos países. Aquí la respuesta no puede ser uniforme. América Latina ha vivido momentos muy convulsos en los últimos siete años. El algunos casos concretos, especialmente en Argentina, ha tenido lugar un cambio drástico en las perspectivas de medio plazo que requiere de un nuevo planteamiento del negocio a la luz del cambiante escenario que se dibuja para los próximos años. Si las perspectivas son favorables la banca española mantendrá previsiblemente su presencia en la región.

  "Si las perspectivas son favorables la banca española mantendrá previsiblemente su presencia en la región de América Latina."


2- ¿Qué espera del triunfo de Lula da Silva en Brasil?

En primer lugar se puede resaltar que la victoria de Lula es una muy buena noticia para la democracia en Brasil y la democracia en América Latina. Que un ex-obrero metalúrgico llegue a la presidencia de su país es un hecho excepcional, y, en un país latinoamericano como Brasil, un ejemplo de movilidad social también llamativo. Es también una victoria para la democracia en América Latina, una da las elecciones más participadas, con una campaña electoral y, ahora, un desenlace de transición de mando entre Cardoso y Lula ejemplar.

De cara al 2003, el triunfo de Lula alimenta esperanzas. En materia económica, Lula dio indicaciones claras de mantenimiento de la continuidad de la política económica, de compromiso con la austeridad fiscal, incluso de impulso de reformas más estructurales vinculadas a la independencia del banco central y la seguridad social. De concretarse un impulso inicial y, sobre todo, de restablecerse la confianza externa, el rumbo de la presidencia de Lula podría ser positivamente sorpresivo.

3- ¿Qué influencia ha tenido la ganancia de cuota de mercado por parte de las cajas de ahorros?

La ganancia de cuota de las cajas de ahorros es un fenómeno que responde a varios factores. El primero es la notable expansión de algunas grandes cajas fuera de su comunidad autónoma de origen, aspecto que las ha llevado a aumentar tanto el número de oficinas como de empleados en un momento en el que los bancos han apostado en general por la racionalización de sus redes. En segundo lugar, hay que apuntar a las fusiones de los grandes bancos, que, como todo proceso reorganizativo, ha llevado al cierre de sucursales por duplicidades y a una pérdida de cuota. En tercer lugar, el entorno de negocio de los últimos años ha resultado más propicio para los bancos que para las cajas. Por el lado del activo, la demanda de financiación se ha centrado en el crédito a familias, y, más concretamente en el crédito hipotecario, negocio que en las cajas tiene una mayor importancia que en los bancos. Por otro lado, la negativa evolución de los mercados financieros ha hecho aumentar la preferencia de los ahorradores por los depósitos, lo que ha perjudicado en términos relativos a los grandes bancos en los que el negocio de la gestión de activos tiene mayor importancia.

4- ¿Entonces volvemos a dar importancia a las sucursales?

La eliminación de sucursales en el caso español guarda más relación con un proceso de racionalización que con una pérdida de importancia de las mismas. Hay que recordar que España es uno de los países del mundo con mayor número de sucursales por habitante y, en este sentido, la capacidad instalada es mucha.

No obstante, las sucursales siguen siendo el principal canal de relación con el cliente y, hoy por hoy, los modelos bancarios que apostaban por Internet como único canal de distribución no han encontrado la aceptación suficiente para constituirse en un modelo de negocio exitoso. A pesar de ello, los canales de distribución bancaria han experimentado un cambio radical y hoy es inconcebible que una entidad bancaria no tenga una página web. El progreso tecnológico llevará a que el número de canales siga aumentando en los próximos años, por lo que la banca hacia la que nos dirigimos se basa en una relación multicanal con el cliente. Será éste el que, como ha hecho hasta ahora, dicte cuáles son los canales de su preferencia, aunque el menor desarrollo de las nuevas tecnologías en España apunta a que la sucursal bancaria seguirá ocupando un lugar preferente en los canales de distribución bancaria.

5- ¿Cómo ha evolucionado la banca española en lo que va de año?

El 2002 está siendo un año complicado para la banca en general, a pesar de lo cual los bancos españoles se comparan favorablemente con sus homólogos europeos. La gran banca española se ha visto afectada por la situación argentina y la debilidad de las divisas latinoamericanas, mientras que todas las entidades, en mayor o menor medida, han sufrido el impacto en diferentes renglones de su cuenta de resultados de la desfavorable evolución de los mercados financieros y las dotaciones realizadas por la evolución de los resultados de grandes compañías no financieras españolas (Telefónica, Repsol, ...). De aquí que tanto los bancos como las cajas hayan experimentado caídas en los beneficios acumulados de enero a septiembre (-6% en el caso de los bancos y -4,8% en el de las cajas). Sin embargo, la fortaleza del negocio minorista doméstico y la perseverancia en los programas de reducción de costes han contribuido a compensar estos efectos. Por tanto, se puede concluir que, aunque la situación no es buena, la banca española enfrenta esta coyuntura adversa con la holgura que le proporciona su negocio recurrente.