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Miguel Sebastián
Director
del Servicio de Estudios de BBVA
"La Banca española
mantiene la apuesta por América Latina "
1.- ¿Está cambiando la estrategia de la Banca
española en relación con sus inversiones en Iberoamérica?
No. La estrategia y la apuesta por América Latina se mantiene.
Lo que está ocurriendo es que estamos entrando en una segunda
fase en la que hay que poner en valor las cuantiosas inversiones
realizadas. El hecho de que la apuesta por la banca española
en América Latina se haya materializado hacia la inversión
directa guarda una estrecha relación con el objetivo de influir
en la gestión de estas entidades para mejorar su rentabilidad.
Éste es un proceso de muy largo plazo que requiere de recursos
y dedicación. De hecho, la mayoría de las inversiones
aún no ha alcanzado su punto de maduración. Para alcanzarlo
se requiere pasar primero por una etapa de consolidación
en la que estamos inmersos.
Otra cuestión distinta es plantear si, más que la
estrategia de los bancos españoles, lo que ha cambiado es
el entorno político y económico de algunos de estos
países. Aquí la respuesta no puede ser uniforme. América
Latina ha vivido momentos muy convulsos en los últimos siete
años. El algunos casos concretos, especialmente en Argentina,
ha tenido lugar un cambio drástico en las perspectivas de
medio plazo que requiere de un nuevo planteamiento del negocio a
la luz del cambiante escenario que se dibuja para los próximos
años. Si las perspectivas son favorables la banca española
mantendrá previsiblemente su presencia en la región.
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"Si
las perspectivas son favorables la banca española mantendrá
previsiblemente su presencia en la región de América
Latina." |
2- ¿Qué espera del triunfo de Lula da Silva en
Brasil?
En primer lugar se puede resaltar que la victoria de Lula es una
muy buena noticia para la democracia en Brasil y la democracia en
América Latina. Que un ex-obrero metalúrgico llegue
a la presidencia de su país es un hecho excepcional, y, en
un país latinoamericano como Brasil, un ejemplo de movilidad
social también llamativo. Es también una victoria
para la democracia en América Latina, una da las elecciones
más participadas, con una campaña electoral y, ahora,
un desenlace de transición de mando entre Cardoso y Lula
ejemplar.
De cara al 2003, el triunfo de Lula alimenta esperanzas. En materia
económica, Lula dio indicaciones claras de mantenimiento
de la continuidad de la política económica, de compromiso
con la austeridad fiscal, incluso de impulso de reformas más
estructurales vinculadas a la independencia del banco central y
la seguridad social. De concretarse un impulso inicial y, sobre
todo, de restablecerse la confianza externa, el rumbo de la presidencia
de Lula podría ser positivamente sorpresivo.
3- ¿Qué influencia ha tenido la ganancia de cuota
de mercado por parte de las cajas de ahorros?
La ganancia de cuota de las cajas de ahorros es un fenómeno
que responde a varios factores. El primero es la notable expansión
de algunas grandes cajas fuera de su comunidad autónoma de
origen, aspecto que las ha llevado a aumentar tanto el número
de oficinas como de empleados en un momento en el que los bancos
han apostado en general por la racionalización de sus redes.
En segundo lugar, hay que apuntar a las fusiones de los grandes
bancos, que, como todo proceso reorganizativo, ha llevado al cierre
de sucursales por duplicidades y a una pérdida de cuota.
En tercer lugar, el entorno de negocio de los últimos años
ha resultado más propicio para los bancos que para las cajas.
Por el lado del activo, la demanda de financiación se ha
centrado en el crédito a familias, y, más concretamente
en el crédito hipotecario, negocio que en las cajas tiene
una mayor importancia que en los bancos. Por otro lado, la negativa
evolución de los mercados financieros ha hecho aumentar la
preferencia de los ahorradores por los depósitos, lo que
ha perjudicado en términos relativos a los grandes bancos
en los que el negocio de la gestión de activos tiene mayor
importancia.
4- ¿Entonces volvemos a dar importancia a las sucursales?
La eliminación de sucursales en el caso español guarda
más relación con un proceso de racionalización
que con una pérdida de importancia de las mismas. Hay que
recordar que España es uno de los países del mundo
con mayor número de sucursales por habitante y, en este sentido,
la capacidad instalada es mucha.
No obstante, las sucursales siguen siendo el principal canal de
relación con el cliente y, hoy por hoy, los modelos bancarios
que apostaban por Internet como único canal de distribución
no han encontrado la aceptación suficiente para constituirse
en un modelo de negocio exitoso. A pesar de ello, los canales de
distribución bancaria han experimentado un cambio radical
y hoy es inconcebible que una entidad bancaria no tenga una página
web. El progreso tecnológico llevará a que el número
de canales siga aumentando en los próximos años, por
lo que la banca hacia la que nos dirigimos se basa en una relación
multicanal con el cliente. Será éste el que, como
ha hecho hasta ahora, dicte cuáles son los canales de su
preferencia, aunque el menor desarrollo de las nuevas tecnologías
en España apunta a que la sucursal bancaria seguirá
ocupando un lugar preferente en los canales de distribución
bancaria.
5- ¿Cómo ha evolucionado la banca española
en lo que va de año?
El 2002 está siendo un año complicado para la banca
en general, a pesar de lo cual los bancos españoles se comparan
favorablemente con sus homólogos europeos. La gran banca
española se ha visto afectada por la situación argentina
y la debilidad de las divisas latinoamericanas, mientras que todas
las entidades, en mayor o menor medida, han sufrido el impacto en
diferentes renglones de su cuenta de resultados de la desfavorable
evolución de los mercados financieros y las dotaciones realizadas
por la evolución de los resultados de grandes compañías
no financieras españolas (Telefónica, Repsol, ...).
De aquí que tanto los bancos como las cajas hayan experimentado
caídas en los beneficios acumulados de enero a septiembre
(-6% en el caso de los bancos y -4,8% en el de las cajas). Sin embargo,
la fortaleza del negocio minorista doméstico y la perseverancia
en los programas de reducción de costes han contribuido a
compensar estos efectos. Por tanto, se puede concluir que, aunque
la situación no es buena, la banca española enfrenta
esta coyuntura adversa con la holgura que le proporciona su negocio
recurrente.
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