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Antonio Mas
La Reserva Federal, no dio sorpresas, pero desencantó al mercado al no comunicar cuál es el "sesgo" de su política monetaria en contra de su tradicional trasparencia. Quizás el motivo real de la prudencia del Sr. Greenspan se debió a que su discurso se realizó horas antes del inicio del conflicto bélico y no se atrevió a pronosticar si existen riesgos inflacionistas o de desaceleración económica. No obstante, reconoció que gran parte de la debilidad económica se debe al encarecimiento del precio del petróleo y a la situación de incertidumbre. La euforia de los mercados de renta variable iniciada la semana pasada con el ultimátum al gobierno iraquí, ha conducido a un alza de los tipos de interés en la deuda soberana europea de alrededor de los 40 pb para las referencias a más de dos años y a una subida de los índices bursátiles europeos próximos al 20%. Esta situación de corrección puede que aún no haya finalizado, pues se trata de volver a los niveles anteriores a la incertidumbre generada por la situación internacional. Solamente un grave deterioro de las relaciones internacionales o un alargamiento inesperado del conflicto armado supondría una marcha atrás de la situación actual y podría conducir a una rebaja del precio del dinero más rápida para paliar en parte los costes derivados del nuevo aumento de la prima de riesgo. Superada esta etapa de incertidumbre y en la creencia de un conflicto breve, serán de nuevo los factores fundamentales los que primen. En esta situación volverán las especulaciones sobre la necesidad de nuevos recortes de, al menos, 25 pb por parte del BCE y de la FED, para intentar provocar una mejora económica una vez que las tensiones inflacionistas generadas por el precio del petróleo parecen controladas. En este escenario los intermediarios se situarían en la parte corta de la curva, para aprovechar posibles ganancias en precio. El otro gran perdedor, aparte del petróleo, por el inicio del conflicto ha sido el euro, que se ha visto depreciado en más de un 4% frente al dólar. Esta tónica podría continuar hasta situar a la moneda europea a niveles anteriores a los debates de las Naciones Unidas, todo ello por la esperanza de que el conflicto sea rápido y finalmente beneficioso para la economía americana. En resumen, la debilidad económica y el riesgo del conflicto, tanto si su duración es corta como más larga de lo esperado, explican que la curva del euribor entre 3 y 12 meses esté invertida con un valor cercano a los 10 pb, al pronosticarse una rebaja adicional del precio del dinero de 25 pb, completando los 50 pb originalmente descontados en la zona euro. Después de la euforia volverá la calma y la historia se repetirá. |
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