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Juan
Carlos Ureta
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| ".. algunos siguen apostando por que a las Bolsas les queda aún una última caída, antes de cambiar de rumbo.." |
Pese a ello , las Bolsas, como muestra el gráfico, han subido, más las europeas que las americanas, cerrando una semana magnífica, y han subido por el avance de las tropas aliadas. Es por ello por lo que hablamos de subida emocional, no basada en datos económicos. Si bien ese factor emocional también conecta con la racionalidad económica, ya que, tal y como decíamos hace dos semanas, nos alineamos con las tesis de la Reserva Federal y de Alan Greenspan, en el sentido de que la resolución del conflicto de Irak va a traer consigo un impulso para la economía , en forma de menor incertidumbre, petróleo más barato y mayor seguridad global.
Si el avance aliado continúa, y todo parece indicar que habrá momentos difíciles pero continuará , lo normal es que las Bolsas vayan escalando posiciones, con volatilidad, pero dejando atrás la banda de fluctuación reciente, que en el Ibex se sitúa entre el 5.800 y el 6.200, y avanzando hacia los máximos del pasado Agosto, hacia el nivel 6.700 del Ibex e incluso hacia el nivel 7.000 que podría ser superado en el momento en que Sadam salga del poder.
A partir de ahí, tal y como se encargan de recordar los "bajistas", habrá que volver a reevaluar la situación económica, y algunos siguen apostando por que a las Bolsas les queda aún una última caída, antes de cambiar de rumbo, caída que los más negativos cuantifican en hasta un 25%. Entre las tesis negativas se sitúa, como era de esperar , la de Stephen Roach, economista jefe de Morgan Stanley, que ha encontrado un inesperado refuerzo a sus tesis en el brote de neumonía atípica procedente de China, el SARS (síndrome agudo respiratorio severo) , que , en su opinión, causará un grave daño a la economía asiática, sobre todo por el impacto en el turismo, pudiendo incluso agravar la "recesión sincronizada" que éste economista pronostica para las grandes economías.
Es difícil hacer pronósticos, más aún cuando la incertidumbre es tan grande, pero, en nuestra modesta opinión , algunos signos apuntan más bien a una fase de consolidación de las Bolsas tras el previsible "rally" emocional posterior al fin de la guerra. Este escenario de consolidación sería un escenario óptimo de cara al medio plazo, en la medida en que consiga asentar los mercados tras la durísima crisis que han sufrido, y preparar un terreno firme para un futuro ciclo alcista que, cierto es , todavía parece lejano.