Nº87
Del 9 al 15 de Abril del 2003
 
 

 
 
 

José Folgado

 


El Secretario de Estado de la Energía, Desarrollo Industrial y de la Pyme, José Folgado aprovechó la presentación del ultimo número de la revista del Instituto de Estudios Económicos, dedicada al proceso de industrialización de España, para ofrecer un interesante panorama de sus ideas. Reconoció, de entrada, que el sector industrial constituye un motor básico para el desarrollo y avance del país, porque este sector representa una fuente vital de crecimiento y empleo. "Incluso en unas economías como las nuestras, basadas cada vez mas en el conocimiento, con sus crecientes sectores de información y servicios, la industria debe desempeñar y seguirá desempeñando un papel clave. Debemos cultivar su éxito y a la hora de tomar decisiones políticas, tener muy en cuenta que nuestra industria tiene que competir en un mercado global".

Añadió frases que sentaban muy bien en los oídos de los empresarios presentes, "nada puede sustituir la iniciativa creadora y emprendedora de los individuos, puesto que no son las naciones las que compiten sino las empresas. El liderazgo corresponde por tanto al sector privado, pero a su vez al Gobierno, a través de los distintos instrumentos de Política económica que tiene a su alcance para facilitar/favorecer la actuación de las empresas. De hecho el principio básico que ha guiado la política económica de este Gobierno es un principio que radica en una concepción moderna de colaboración entre el sector publico y el sector privado, donde ambos suman sus fuerzas en lugar de anularse".

En esta política, Folgado distingue cuatro pilares. Primero, unas finanzas públicas sanas y creíbles con una referencia al equilibro presupuestario. Segundo, privatización, liberalización/flexibilización de los mercados, refuerzo de la política de defensa de la competencia y buen gobierno. Tercero, apoyo a la eficiencia del sistema productivo, fomento de inversiones publicas privadas. Adecuada dotación de capital fijo, infraestructuras, tecnológico y capital humano. Cuarto, protección social, desarrollo económico sostenible, respeto al medio ambiente y cohesión interterritorial.

Esta política nos ha permitido mantener un crecimiento contiguo durante esos años y un proceso de convergencia real con Europa, que, en definitiva, es el reflejo de un aumento de nuestra competitividad.

Se detiene a continuación en una visión sobre la situación entre 1966 y 2002 y analiza las perspectivas de la economía española para 2003. dentro del actual contexto de incertidumbre geopolítica y las califica de sólidas, porque aprovecharemos la esperada y retrasada recuperación mundial cuando se despejen las incertidumbres. Prevé que la economía española alcance en el 2003 una senda de expansión mas elevada que en 2002 Analiza a continuación los elementos clave y retos para seguir avanzando. En primer lugar el positivo balance que acaba de realizar no debe hacernos caer en la autocomplacencia. Debemos de ser conscientes de que hemos disfrutado de una serie de factores positivos (bajada de tipos, tipo de cambio peseta/euro favorable) que en el futuro no continuarán contribuyendo, por lo que hemos de reforzar otros motores de crecimiento. Los retos actuales son el de la competitividad y la innovación.

Folgado apunta a algunos aspectos imprescindibles para asegurar la competitividad, en primer lugar la capitalización del país, mediante la creación de infraestructuras para que no aparezcan cuellos de botella que estrangulen el crecimiento. Luego investigación, desarrollo e innovación y nuevas tecnologías, y después incentivos y desarrollo de la capacidad emprendedora de los individuos. Hay que tener presente la nueva Unión Europea ampliada, el protocolo de Kioto en el contexto del desarrollo sostenible, y finalmente la política de impulso y apoyo a las pymes mediante la le eliminación de barreras administrativas, simplificación de obligaciones mercantiles o contables, modificación de sumario fiscal y fomento del espíritu emprendedor.