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Gran parte
de ellos ya los ha tenido, poco volumen y depresión
de precios en los momentos anteriores al conflicto y reacciones
alcistas cuando las noticias sobre la evolución de
la misma son buenas. Imagino que cuando se acabe volveremos
a mirar a los fundamentales, tanto macroeconómicos
(bastante malos) como a las valoraciones de las empresas (unos
mejores que otros), aunque en un entorno en el que el precio
de la energía debe dejar de ser un problema en el medio
plazo, lo que debe ayudar a la recuperación económica
global.
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Actualmente la marcha del mercado en el día a día
esta ligado casi exclusivamente a la guerra con un seguimiento
en tiempo real de los acontecimientos. Esto introduce mucha
volatilidad en las Bolsas que manifiestan un sentimiento más
positivo a medida que los objetivos iniciales del conflicto
parecen más cercanos (Guerra corta, escaso número
de bajas, daños en los yacimientos petrolíferos,
desestabilización de la región, etc).
Si el desarrollo de la Guerra continua en esta línea,
a corto plazo las Bolsas seguirán beneficiándose
apoyadas en un precio del petróleo consolidándose
a niveles más bajos y un anticipo de recuperación
económica.
A medio plazo hay que ser más cautos, ya que los datos
macroeconómicos y los indicadores adelantados referentes
al sentimiento de consumidores y empresarios, reflejan una situación
de cierto deterioro (muy volátiles en función
de la marcha del conflicto). A medida que la Guerra se solucione
este aspecto cobrará más relevancia , unido al
coste final y a riesgos geopolíticos todavía latentes.
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