Nº87
Del 9 al 15 de Abril del 2003
 


 



 
 


La economía de la postguerra
Juan E. Iranzo

 





La guerra de Iraq, afortunadamente, parece que está en su última fase, con lo que es imprescindible mirar a un futuro más esperanzador.

Iraq, por supuesto, debe ser tutelada por las Naciones Unidas, impulsando el programa Petróleo por Alimentos y dejando su futuro, como es lógico, en manos de los iraquíes; un país en el que muy probablemente se van a volcar grandes esfuerzos para su desarrollo futuro, lo que les abre expectativas muy favorables.

  ".. la postguerra abre importantes esperanzas económicas, sociales y políticas."

Asimismo, el fin de la guerra también debe eliminar una gran parte de las incertidumbres geoestratégicas que sobrevuelan la zona, pero que requieren también una rápida solución al conflicto entre palestinos e israelitas. España, con su protagonismo actual en el mundo, puede jugar un papel decisivo.

Por último, la economía mundial también se debe beneficiar del fin del conflicto y de la mejora de las expectativas, si bien, Japón y Alemania siguen manteniendo grandes problemas estructurales. La bajada del precio del petróleo, el mantenimiento de una tipos de interés muy moderados, la consolidación de las subidas en unas bolsas con fuerte tendencia alcista y las mejoras de las expectativas de los consumidores e inversores, pueden significar que la economía norteamericana consolide su dinamismo y vuelva a ser la gran locomotora mundial. España, con un escenario de precios del petróleo por debajo de 25 dólares, puede crecer este año alrededor del 2,5 por 100, con una inflación con tendencia a mejorar.

En definitiva, la postguerra abre importantes esperanzas económicas, sociales y políticas.