La economía de la
postguerra
Juan E. Iranzo
La guerra de Iraq, afortunadamente, parece que está
en su última fase, con lo que es imprescindible mirar
a un futuro más esperanzador.
Iraq, por supuesto, debe ser tutelada
por las Naciones Unidas, impulsando el programa Petróleo
por Alimentos y dejando su futuro, como es lógico,
en manos de los iraquíes; un país en el que
muy probablemente se van a volcar grandes esfuerzos para su
desarrollo futuro, lo que les abre expectativas muy favorables.
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la postguerra abre importantes esperanzas económicas,
sociales y políticas." |
Asimismo, el fin de la guerra también
debe eliminar una gran parte de las incertidumbres geoestratégicas
que sobrevuelan la zona, pero que requieren también
una rápida solución al conflicto entre palestinos
e israelitas. España, con su protagonismo actual en
el mundo, puede jugar un papel decisivo.
Por último, la economía
mundial también se debe beneficiar del fin del conflicto
y de la mejora de las expectativas, si bien, Japón
y Alemania siguen manteniendo grandes problemas estructurales.
La bajada del precio del petróleo, el mantenimiento
de una tipos de interés muy moderados, la consolidación
de las subidas en unas bolsas con fuerte tendencia alcista
y las mejoras de las expectativas de los consumidores e inversores,
pueden significar que la economía norteamericana consolide
su dinamismo y vuelva a ser la gran locomotora mundial. España,
con un escenario de precios del petróleo por debajo
de 25 dólares, puede crecer este año alrededor
del 2,5 por 100, con una inflación con tendencia a
mejorar.
En definitiva, la postguerra abre
importantes esperanzas económicas, sociales y políticas.

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