Nº89
Del 30 de Abril al 6 de Mayo del 2003
 


 


 
 


Juan Velarde Fuertes
, Consejero del Tribunal de Cuentas
El nuevo petróleo

 
 



Entre el mareo de estupideces que se han dicho sobre la guerra de Iraq, herencia del antiamericanismo derrotado junto al hundimiento de la Unión Soviética, destacan dos. Una, que Bush II es una mezcla de tonto y de fanático, sólo comparable en inepcia al presidente Gerald Ford. Otra, que los Estados Unidos invadieron Iraq para apoderarse de su petróleo. Así se intenta encajar los hechos en el viejo ensayo de Lenin, publicado en 1914 El imperialismo, la etapa suprema del capitalismo, inspirado en el ensayo de Hobson, Imperialism: a study, publicado en 1904. Este ensayo leninista fue justamente calificado por Robert Payne en su Vida y muerte de Lenin (Destino, 1965) como "acalorado y colérico", pero que tiene la trascendencia de efectuar un curioso trasvase de la lucha de clases de Marx a la pugna entre las naciones. Es curioso su trasvase a mil tesis muy populares, como puede ser el estructuralismo económico latinoamericano.

La primera tontería la lanzada sobre Bush, se acabará desvaneciendo, como sucedió en el caso de Reagan, al que todos recordamos haciendo bobadas en las tiras de Peridis, en El País, lleno de plumas y espolones de gallo y atuendos de mariscal. El que Reagan haya sido el que proporcionó el triunfo en la Guerra Fría le sitúa nada menos que en la galería de los grandes estadistas mundiales.

Vamos con la segunda memez, la del petróleo. Convendría que esos ignaros leyesen el artículo de Brigitte Breuillac y Alain Faujas, L'Amerique à l'Afrique: "Votre pétrole m'intéresse". Le golfe de Guinée fournit 15% de l'or noir consommé par les États-Unis et leur aportera 25% en 2015, aparecido en Le Monde. Economie de 23 de abril de 2003. Esa es la nueva zona petrolífera, y España, que tuvo muchas cartas en la mano en uno de esos lugares, Guinea Ecuatorial, con documentos firmados a su favor, como algunos podemos atestiguar, las abandonó por motivos que nadie ha aclarado. El petróleo del futuro está ahí, desde Nigeria -lo que explica el interés chino por participar en su petróleo? a Angola, donde la compañía estatal de este sector está mucho mejor regida que las del resto de estos países. Cámerun, Guinea Ecuatorial, Gabón y Congo son otros nuevos principados del petróleo, y pueden obtener a cambio, si no caen en la corrupción, sustanciosas compensaciones. En la cumbre de Johannesburgo, en septiembre de 2002, Colin Powell prometió una suculenta ayuda a Cámerun, Guinea Ecuatorial, Gabón, los dos Congo y la República Centroafricana, para que cese la tala de sus selvas. Y además, quedan las fabulosas reservas de la Antártida. Iraq, en este sentido, en buena parte, ya está amortizado.