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Juan Velarde Fuertes,
Consejero del Tribunal de Cuentas
El nuevo
petróleo
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Entre el mareo de estupideces que se han dicho sobre la guerra
de Iraq, herencia del antiamericanismo derrotado junto al
hundimiento de la Unión Soviética, destacan
dos. Una, que Bush II es una mezcla de tonto y de fanático,
sólo comparable en inepcia al presidente Gerald Ford.
Otra, que los Estados Unidos invadieron Iraq para apoderarse
de su petróleo. Así se intenta encajar los hechos
en el viejo ensayo de Lenin, publicado en 1914 El imperialismo,
la etapa suprema del capitalismo, inspirado en el ensayo de
Hobson, Imperialism: a study, publicado en 1904. Este ensayo
leninista fue justamente calificado por Robert Payne en su
Vida y muerte de Lenin (Destino, 1965) como "acalorado
y colérico", pero que tiene la trascendencia de
efectuar un curioso trasvase de la lucha de clases de Marx
a la pugna entre las naciones. Es curioso su trasvase a mil
tesis muy populares, como puede ser el estructuralismo económico
latinoamericano.
La primera tontería la lanzada
sobre Bush, se acabará desvaneciendo, como sucedió
en el caso de Reagan, al que todos recordamos haciendo bobadas
en las tiras de Peridis, en El País, lleno de plumas
y espolones de gallo y atuendos de mariscal. El que Reagan
haya sido el que proporcionó el triunfo en la Guerra
Fría le sitúa nada menos que en la galería
de los grandes estadistas mundiales.
Vamos con la segunda memez, la
del petróleo. Convendría que esos ignaros leyesen
el artículo de Brigitte Breuillac y Alain Faujas, L'Amerique
à l'Afrique: "Votre pétrole m'intéresse".
Le golfe de Guinée fournit 15% de l'or noir consommé
par les États-Unis et leur aportera 25% en 2015, aparecido
en Le Monde. Economie de 23 de abril de 2003. Esa es la nueva
zona petrolífera, y España, que tuvo muchas
cartas en la mano en uno de esos lugares, Guinea Ecuatorial,
con documentos firmados a su favor, como algunos podemos atestiguar,
las abandonó por motivos que nadie ha aclarado. El
petróleo del futuro está ahí, desde Nigeria
-lo que explica el interés chino por participar en
su petróleo? a Angola, donde la compañía
estatal de este sector está mucho mejor regida que
las del resto de estos países. Cámerun, Guinea
Ecuatorial, Gabón y Congo son otros nuevos principados
del petróleo, y pueden obtener a cambio, si no caen
en la corrupción, sustanciosas compensaciones. En la
cumbre de Johannesburgo, en septiembre de 2002, Colin Powell
prometió una suculenta ayuda a Cámerun, Guinea
Ecuatorial, Gabón, los dos Congo y la República
Centroafricana, para que cese la tala de sus selvas. Y además,
quedan las fabulosas reservas de la Antártida. Iraq,
en este sentido, en buena parte, ya está amortizado.
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