Nº89
Del 30 de Abril al 6 de Mayo del 2003
 


 


 
 

Rafael Termes
Profesor del IESE, Universidad de Navarra
"Las microempresas y el empleo"

 
 





El Presidente Aznar anunció hace unos días que el Gobierno tomaría, de forma inmediata, medidas que afectarán a tres ámbitos: las pequeñas empresas, el trabajo femenino y la vivienda. Son tres aspectos importantes del panorama económico español que merece la pena atender y, en efecto, el Consejo de Ministros ha aprobado ya un paquete de disposiciones de carácter fiscal, laboral y judicial, de amplio alcance, dentro del que se insertan las anunciadas por el Presidente. Con independencia, de que estas disposiciones sean suficientes para resolver los problemas que afectan a los tres ámbitos señalados al principio, no cabe duda que la importancia de los mismos justifica la atención que se les preste.
  "La mayor tasa de crecimiento del empleo en las más pequeñas
empresas, que se repite año a año, bien justifica que el
Gobierno preste atención al fenómeno, apoyando con un adecuado
tratamiento fiscal, laboral y administrativo el esfuerzo creativo que
realizan estas entidades.."


Empecemos por las pequeñas empresas, dejando para recuadros posteriores los otros dos campos. El Banco de España, en la meritoria labor que realiza, en beneficio del sector empresarial y del académico, para analizar el comportamiento de las empresas no financieras ha establecido una colaboración con los Registros Mercantiles, a fin de añadir a los datos proporcionados por aquellas empresas que voluntariamente responden al cuestionario que el Banco les remite, los que obtiene de las cuentas anuales depositadas en los Registros Mercantiles. De esta forma, elabora una muestra que, para el año 2000, último en el que el tratamiento de la información presenta volumen suficiente, consta de 139.868 empresas de las cuales 3.580, que llamaremos grandes por tener más de 50 trabajadores, ocupaban 1 millón 432 mil trabajadores, con una media de 400 trabajadores por empresa; y las 136.288 restantes que llamaremos pequeñas por tener menos de 50 trabajadores, daban trabajo a 930 mil empleados, con una media de 6,8 trabajadores por empresa. Lo interesante es comprobar que en el año 2000 las empresas de la muestra crearon 112.483 puestos de trabajo de los cuales 58.600, es decir, el 58,6% fueron creados por las empresas grandes, con un crecimiento del empleo del 4,3% sobre el año anterior; mientras que los 53.883 restantes, o sea, el 58,6%, fueron creados por las empresas pequeñas, esas que ocupan en media 6,8 trabajadores por empresa, con un crecimiento del 6,1%, casi dos puntos porcentuales más que el de las grandes. Y es todavía más digno de ser señalado que del empleo creado por las empresas pequeñas, 20.688 puestos, es decir, el 38% del total, son atribuibles a las 104 mil microempresas que tienen de 1 a 9 trabajadores con una media de 3,5.

E
sta mayor tasa de crecimiento del empleo en las más pequeñas empresas, que se repite año a año, alcanzando en alguno de ellos una diferencia de hasta 3,5 puntos porcentuales, bien justifica que el Gobierno preste atención al fenómeno, apoyando con un adecuado tratamiento fiscal, laboral y administrativo el esfuerzo creativo que realizan estas entidades, cuya capacidad para adaptarse a las circunstancias desfavorables está sobradamente demostrada.