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Juan
Carlos Ureta
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| "La consolidación de los niveles actuales de las Bolsas en las próximas semanas, dentro de la lógica volatilidad, sería , a nuestro juicio, un magnífico escenario de cara al medio plazo.." |
Estamos ya en la guerra, y la hipótesis de una victoria rapidísima se ha desvanecido. Por otro lado, los males que algunos auguraban , tales como una fuerte subida del crudo al empezar la contienda o una respuesta del integrismo en forma de graves atentados terroristas contra objetivos de países occidentales, tampoco han hecho, afortunadamente, hasta el momento, acto de presencia. A la espera de datos más fiables en el terreno político y militar, cabe preguntarse como están la economía y las empresas. La primera semana de Abril vamos a tener datos importantes, como la confianza empresarial , económica e industrial de la eurozona, el Informe Tankan de Japón, los ISM manufacturero y no manufacturero de la economía norteamericana correspondientes a Marzo, y finalmente la tasa de paro de Marzo en la economía norteamericana y los pedidos de fábrica en Alemania. Todos estos indicadores dibujarán el paisaje de ésa economía sujeta a incertidumbres en la que vivimos, paisaje que nadie espera sea brillante y que bastaría, dado el entorno, con que no fuese demasiado gris.
Las empresas también siguen su vida, y lo hacen en un ejercicio de realismo acorde con los tiempos. Ahí están, para demostrarlo, los procesos de recapitalización, vía ampliación de capital, de Allianz y France Telecom, o la venta de su posición en Repsol por parte de Endesa, como botón de muestra de lo que está siendo regla general en todas las empresas, a saber, ajustar costes y sanear balances para afrontar mejor la coyuntura y deshacer errores pasados.
La consolidación de los niveles actuales de las Bolsas en las próximas semanas, dentro de la lógica volatilidad, sería, a nuestro juicio, un magnífico escenario de cara al medio plazo, en la medida en que sentaría bases muy firmes para salir, aunque sea a paso lento y con velocidad menor que la deseada, del ciclo bajista bursátil en el que estamos inmersos desde hace tres años. En este sentido, la evolución de las Bolsas en los últimos seis meses, a la que hacíamos alusión al principio de nuestro comentario, abre una ventana, aunque sea pequeña, al optimismo, y es por ello por lo que las próximas semanas constituyen un auténtico "test" para los mercados de renta variable.