Nº86
Del 2 al 8 de Abril del 2003
 


 


 
 



La Razón.
Opinión.
Título: De ilusión también se vive.
Tema: Situación de las Bolsas.
Autor: Amador G. Ayora.
Resumen: Los mercados van a seguir volátiles hasta que se sepa cómo va el asalto a Bagdad. Una guerra larga, de varios meses, puede hacer que el petróleo llegue a los ochenta dólares, según la Comisión Europea, y que las bolsas alcancen nuevos mínimos. En una guerra corta, el escenario es el contrario.
Estados Unidos va a arrojar este año un déficit próximo a los 400.000 millones de dólares, la economía japonesa sigue sumida en el anonimato y las de Francia y Alemania bordean la recesión, con unos déficit presupuestarios, que infringen claramente las normas del tratado de Maastricht y que no tiene visos de mejorar.
La sombra de la crisis es alargada y no será fácil deshacerse de ella. Aún así, parece que los mercados de valores están próximos a tocar suelo.
La volatilidad seguirá siendo la reina de los parqués durante algunas semanas más, pero ya se sabe que en la bolsa hay que invertir contracorriente. 26/3/2003. Pág.43.


Expansión.
Opinión.
Título: ¿Remontando la crisis?.
Tema: Coste de la Guerra.
Autor: Rafael De Arce.
Resumen: Cuando algunos hablan de los costes de la guerra y presentan los cálculos desde el 15 de marzo se equivocan: sería mucho más preciso contabilizar el asunto en términos del coste por la oportunidad perdida, producido por una ralentización de la actividad, si no decaimiento, mucho más dilatado en el tiempo.
Si hoy comenzamos a ver cómo mejoran los indicadores económicos, no es imputable a los presuntos beneficios de la guerra, sino a que ésta genera pobreza económica descontada ya antes de que se produzca. Sólo hay un saldo inamovible en el proceso que hemos presenciado: la fractura es un hecho consumado y contamos con una Des-Unión Europea, una Organización de Naciones Des-Unidas una DesLiga. 26/3/2003. Pág.6.


La Razón.
Editorial.
Título: Una Política de Austeridad.
Tema: Equilibrio Presupuestario.
Resumen: El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, adelantó ayer que el Estado registró un superávit de 8.700 millones de euros en los dos primeros meses del año, lo que equivale nada más y nada menos que al 1,2 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB).
La buena marcha tanto de los ingresos fiscales por IVA como procedentes del IRPF confirman que la política de déficit cero es la adecuada, ya que han permitido a nuestro país mantener ritmos de crecimiento positivos en una coyuntura económica muy adversa. No hay más que echar un vistazo a países vecinos como Francia y Alemania, que bordean la recesión, con déficit presupuestarios claramente por enciman del techo permitido en el tratado de Maastricht. 28/3/2003. Pág.4.


La Razón.
Opinión.
Título: Razones Geoestratégicas de una crisis.
Tema: Causas de la Guerra.
Autor: Gustavo De Arístegui.
Resumen: Se trata de un régimen dictatorial en posesión de armas no convencionales, lo que supone una amenaza para la paz, estabilidad y seguridad.
Si no abordásemos con determinación crisis como ésta, estaríamos mostrando una alarmante incapacidad de afrontar las amenazas a la paz. 29/3/2003. Pág.22.


Expansión.
Editorial.
Título: Intereses económicos en la guerra de Irak.
Tema: Recostrucción de Irak.
Resumen: En los últimos días, los intereses económicos que subyacen a la guerra de Irak han cobrado renovada importancia en el apasionado debate intelectual sobre el conflicto.
Bush debería tener en cuenta también que los contratos de la reconstrucción son una excelente herramienta para recomponer las relaciones transatlánticas. Si el Gobierno estadounidense cuenta con las empresas europeas para acometer la obras -y desde luego Reino Unido está presionando para que así sea- se pueden cerrar alguna empresa francesa, por ejemplo, se beneficien de contratos en Irak, pero Bush debería reflexionar sobre el particular: un gesto así sería más útil que cualquier cumbre diplomática y contribuiría a desmontar los mitos sobre el auténtico origen de la guerra. 29/3/2003. Pág.2.


Expansión.
Opinión.
Título: La OMC y la agricultura.
Tema: Agricultura Sostenible.
Autor: Franz Fischler y Pascal Lamy.
Resumen: Desde que se puso en marcha la nueva ronda del Programa de Doha para el desarrollo, la Unión Europea (UE) ha obrado de acuerdo con sus opiniones presentando propuestas concretas e importantes, pero sin olvidar nunca que el desarrollo es el factor primordial.
Lejos de la simplista premisa que establece dos campos contrapuestos -liberalizadores frente a proteccionistas-, hay al menos cuatro contendientes en liza: los que creen que la agricultura es algo más que cuestiones puramente económicas y apoyan a este sector, como la UE.
Dado que la UE se encuentra en una posición intermedia en la mayoría de estas controversias, goza de una situación privilegiada para tratar de alcanzar un compromiso. A ello dedicaremos todos nuestros esfuerzos. En la UE deseamos lograr unos resultados valiosos tanto en agricultura como en otros ámbitos. Ahora bien, es preciso que todos y cada uno estemos dispuestos a contribuir a ese éxito y que se apliquen las mismas reglas a todos los países ricos, si de verdad queremos alumbrar un Programa de Doha para el desarrollo digno de ese nombre. 29/3/2003. Pág.39.


La Razón.
Opinión.
Título: El euro y los puentes de N.Y.
Tema: Euro-Dólar.
Autor: Jesús Martín.
Resumen: Empieza a preocuparme que la cotización del euro con el dólar empiece a depender de la psicosis instalada en Estados Unidos desde el 11 de septiembre de 2001. Pero se me ocurre que el billete verde podría haberse debilitado por los inesperados resultados de alguno de esos ininteligibles indicadores de los que hacen uso los analistas de Wall Street para justificar lo que a todas luces no tenían en sus previsiones. 30/3/2003. Pág.61.


ABC.
Opinión.
Título: Consecuencias Económicas de la Guerra.
Tema: Impacto económico de la Guerra.
Autor: Fernando González Urbaneja.
Resumen: Las consecuencias económicas de esta guerra no dependen del coste directo y material de la misma o de los efectos posteriores en cuanto a reparto de un hipotético botín. El gasto militar que implica no altera las expectativas de crecimiento de las economías, ni modifica los cuadros macroeconómicos.
El mayor efecto de la guerra es su impacto en las expectativas de los agentes económicos de los países implicados en el conflicto. La peor consecuencia económica de la guerra es el aplazamiento de las decisiones de consumo e inversión de familias y empresas.
La consecuencia inmediata de la guerra será el retraso en la recuperación económica de todas las economías aunque existan oportunidades para una posterior recuperación desde cimientos más sólidos. Otra cuestión es si llegará a tiempo para quienes esperan revalidar sus mandatos democráticos en el 2004. 30/3/2003. Pág.5
.


La Razón.
Opinión.
Título: Las cosas se ponen feas.
Tema: Guerra de Irak.
Autor: L. Bernaldo De Quiros.
Resumen: Los inversores han comenzado a descontar la hipótesis de un conflicto más largo y han reaccionado en dirección opuesta a la de hace apenas una semana. El oro y el petróleo se han convertido en valores refugio. La incertidumbre ha vuelto a posesionarse de los agentes económicos.
Por eso, el FMI ha señalado los riesgos para la recuperación de la económia internacional de la coyuntura bélica, si no se ve un rápido final a ella, el precio para la economía mundial será considerable y el riesgo de una recesión no está descartado. 31/3/2003. Pág.63.


Expansión.
Editorial.
Título: CajAstur Crece en el sector eléctrico.
Tema: Restructuración del mapa accionarial energetico.
Resumen: CajAstur, propietaria del 18% del capital de Hidrocantábrico, ha decidido potenciar su presencia en el sector energético mediante la adquisición de pequeños porcentajes de Red Eléctrica de España y de Enagás.
El sector no ha dado la más mínima muestra de preocupación, porque la caja asturiana ha manifestado su vocación de permanencia en la eléctrica. Y porque su entrada en compañías de gas o electricidad no hace más que imitar lo que ya han hecho otras muchas cajas.
Para las cajas de ahorros, la inversión en compañías energéticas sirve como refugio en la renta variable a la vez que, en muchos casos, les permite estar presentes en empresas con fuertes vínculos regionales. 31/3/2003. Pág.2.