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Nicolás Henríquez
La Empresa es la unidad básica de la actividad económica del sistema de mercado, creadora de riqueza y generadora de empleo. El nivel de las empresas, que difiere entre regiones y países, es un aspecto determinante del dinamismo económico. Así, el fomento de la creación y consolidación de las empresas se articula como un área clave de las políticas económicas de numerosos países del mundo.
La creación de empresas es el mecanismo fundamental, yo diría que único, para generar empleo y por tanto riqueza. Por ello todos los esfuerzos que en esta dirección se ejecutan nos conducirá a un tejido empresarial más amplio y mejor preparado. Programas encaminados a crear empresas, en los últimos tiempos se han multiplicado por todo el país, pero buenos, muy pocos. Surgen, indudablemente, nuevas empresas, pero siendo imprescindible la creación, es más importante su consolidación. La generación neta de empleo en España, se debe fundamentalmente a la creación y consolidación de empresas de pequeño tamaño, de cuya flexibilidad y dinamismo depende en gran medida nuestro futuro crecimiento económico. En España había 2.595.392 empresas en el año 2.000. Las tres regiones españolas con un mayor número de empresas eran: Cataluña, Andalucía y la Comunidad de Madrid. En nuestro país hay 65 empresas por cada 1000 habitantes. Las regiones que se sitúan por encima de la media son: Baleares (87,4 , Cataluña (80,1) , Madrid (71,7 ), País Vasco (71,6) y la Comunidad Valenciana (68,6 ). Por debajo de la media cabe resaltar los casos de Extremadura 45 y Andalucía 52. Creación y Desaparición
de Empresas En 2000, el 71% de las nuevas empresas no tenían asalariados. Las empresas de 1 a 5 asalariados representaron el 24,4% de las nuevas, mientras que empresas con más de 6 asalariados sólo suponían el 2,7%. En 2000, el 66% de las empresas que desaparecieron no tenían asalariados. Las empresas españolas encuentran las mayores dificultades en los primeros años que siguen a la creación. De las empresas que nacieron en 1996, cuatro años después permanecen en activo el 53%. La zona de España donde se registra una mayor supervivencia empresarial es el Eje del Ebro (el 62,5% de las empresas cuatro años después de su creación). A una considerable distancia del Eje del Ebro se encuentra la Zona Cantábrica (56%). En el Arco Mediterráneo, la zona Centro y Canarias, la supervivencia a cuatro años es similar ala del conjunto de España. La situación es muy diferente la Zona Sur: cuatro años después del nacimiento de las empresas, sólo sobreviven el 47,7% de las mismas, frente al 53% del conjunto de España. Las empresas de pequeña dimensión son las que mayores dificultades encuentran en su consolidación. Cuatro años después del nacimiento, sólo el 49,2 % de las empresas que no tenían asalariados en el memento de su creación permanece en activo. En el caso de las empresas que tenían entre 1 y 5 asalariados en el memento de su nacimiento, este porcentaje se eleva hasta el 62%. Sin embargo, las empresas creadas con 6 ó más asalariados alcanzan una supervivencia elevada, del 75% cuatro años después de su nacimiento. De los datos anteriores se desprende la posibilidad de una mejora sustancial en la generación de empleo neto, si se logra aumentar la consolidación de micro-empresas en sus primeros años de existencia. La Fundación INCYDE (Fundación Instituto Cameral para la Creación y Desarrollo de la Empresa, constituida por las Cámaras de Comercio de España), con la aplicación de su propia metodología, alcanza un grado de consolidación del 87% , es decir, que la mortalidad de las nuevas empresas se reduce a un 13%. Esta metodología particular se divide en tres fases. DE LA IDEA AL PROYECTO. Se prepara a los emprendedores para desarrollar su idea inicial, hasta convertirla en un proyecto viable. Un equipo de consultores-expertos en marketing, finanzas, recursos humanos, derecho laboral, etc- junto con el director del proyecto, se encarga de dar forma a la "idea" de empresa de cada emprendedor o el proyecto de consolidación del empresario. DEL PROYECTO VIABLE A LA APERTURA DE LA EMPRESA. Con el nacimiento de la empresa un consultor inicia el seguimiento personalizado del proyecto, hasta ponerlo en marcha, ayudando a resolver todos los posibles obstáculos (jurídicos, fiscales, financieros, etc). Los nuevos empresarios, que durante la anterior etapa han creado sus empresas, así como los que tienen intención de constituirla y precisan acompañamiento, encontrarán apoyos en cada Cámara, convirtiéndose ésta en su punto de referencia. DE LA APERTURA DE LA EMPRESA A LA CONSOLIDACIÓN. La empresa creada ya está en el mercado, enfrentándose con el entorno, la competencia y, en general, con todas las inclemencias propias de la vida empresarial, Todas las empresas creadas se incorporarán en una Red (REDEMPRESA), con el objetivo de aprovechar las sinergias que se producen con la globalización, multiplicando la eficacia de las mismas. Siendo difícil el crear empresas, consideramos que no es la parte más compleja del desarrollo, por los que hay que activar una serie de mecanismos para lograr que esas empresas que nacen, puedan desarrollarse y paliar la enorme mortalidad "infantil" que en el proceso de crecimiento sufren las empresas. De lo contrario, todo el esfuerzo de creación no solamente sería baldío, sino que el pozo de frustración que se va generando, llegaría a expulsar del mundo empresarial, al que incipientemente se asoman estos nuevos empresarios/as, que posiblemente no volverán a intentarlo. Todos los profesionales que desarrollamos nuestra actividad en este ámbito, debemos tomar conciencia de la gran responsabilidad que contraemos . No se debe perder nunca una vocación empresarial.
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