Nº52
Del 3 al 9 de Abril
del 2002
 
 


 
 


Juan Velarde Fuertes
, Consejero del Tribunal de Cuentas
La marcha del elefante

 
 







Más de una vez se ha comparado a la Unión Europea, con un elefante. Vacila mucho antes de dar un paso, porque siente que éste siempre será irreversible, y si se equivoca con él, puede provocarse algún
  "Se libera así europa del monopolio norteamericano del Global Positioning System (GPS)."
traumatismo irreparable en el formidable armazón del continente. Pero una vez dado cada paso, inmediatamente, como sucede con el elefante va a seguir otro más y así sucesivamente. Desde el 25 de mayo de 1957 tiene lugar esta marcha. Muy de tarde en tarde se progresa a paso de carga. Así sucedió con ocasión de Maastricht, cuando la Europa unida comprendió, azuzada por Alemania, que era preciso correr, porque la coyuntura política había cambiado totalmente. Pero pronto, como en el pasado, se vuelve al paso lento, casi implacable. Es preciso observar, en medio de esa lentitud que a alguna ataca los nervios, hacia dónde se dirige el mundo comunitario. En Barcelona quedó claro que hacia una economía más abierta, más libre; también que el cuerpo del elefante va a hacerse aun de mayor tamaño, y que va a aumentar su solidaridad con otros pueblos.