Nº54
Del 17 al 23 de Abril del 2002
 
 


 
 


Manuel Lagares,
Catedrático de Hacienda Pública y Presidente de la Comisión para la reforma del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).


"Estoy seguro de que el efecto de esta reforma del IRPF será la de aumentar nuestras tasas de crecimiento y permitirnos, en consecuencia, la generación de mayor empleo "

 




1- ¿Cuáles son los grandes cambios en el IRPF que se proponen por la Comisión que Vd. ha presidido?

La Comisión para la reforma del IRPF, que he tenido el honor de presidir, ha propuesto importantes cambios en este impuesto que se refieren los siguientes bloques de temas

1. Apoyo fiscal a la familia y los discapacitados
2. Impulso a la oferta de trabajo y a su movilidad
3. Neutralidad para la previsión y el ahorro a largo plazo
4. Reducción de tarifas y de tipos de gravamen
5. Otros aspectos diversos

  ".. la Comisión ha propuesto al Gobierno que introduzca una deducción especial por maternidad, aplicable a todas las mujeres que tengan hijos menores de tres años.."

El apoyo fiscal a la familia y a los discapacitados se concreta en medidas que pretenden una puesta al día de las cantidades que se deducen por el denominado "mínimo personal y familiar" para atender a las necesidades básicas, conforme a los datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares. Además se propone que el IRPF tenga una especial consideración para las familias numerosas, pues sus gastos crecen más que proporcionalmente a partir del segundo hijo. Al mismo tiempo se pretenden introducir mejoras adicionales para los mayores de 65 años y para los discapacitados, pues ambas situaciones suelen generar mayores gastos a las familias y, finalmente, la Comisión ha propuesto al Gobierno que introduzca una deducción especial por maternidad, aplicable a todas las mujeres que tengan hijos menores de tres años y con un nivel más elevado para las mujeres que, además, trabajen fuera del hogar.


Pero la Comisión también se ha preocupado porque el IRPF logre impulsar la oferta de trabajo y haga más factible la movilidad geográfica de este factor. A este respecto, la Comisión ha propuesto la simplificación y ampliación de las reducciones actuales a favor de los rendimientos del trabajo. También la posibilidad de deducirse los gastos que se originen por traslado laboral, porque así se conseguirá una mayor movilidad geográfica del trabajo. Además ha propuesto algunas medidas para aumentar la oferta de viviendas en alquiler, porque con esa medida también se mejorará la movilidad geográfica de los trabajadores. Finalmente, la Comisión ha propuesto la creación de una deducción especial en el IRPF que compense parcialmente a los trabajadores que acepten un empleo de la pérdida del subsidio de paro, con lo que se facilitará la vuelta al trabajo de los desempleados.

En cuanto a una mayor neutralidad frente al ahorro, las propuestas de la Comisión se orientan a lograr una mayor homogeneidad en el tratamiento fiscal de las distintas colocaciones del capital. Al mismo tiempo se pretende que el mero cambio en una colocación del ahorro no genere ningún coste fiscal. La Comisión también propone un mejor tratamiento fiscal para el ahorro a largo plazo y para los planes de pensiones.

Por otra parte, la Comisión propone que el tipo mínimo del IRPF se reduzca al 15 por 100, que el tipo máximo no sobrepase el 45 por 100 y que se reduzcan a cuatro los seis tramos de la tarifa actual.

Para cerrar su informe, la Comisión ha propuesto la desaparición del régimen actual de transparencia fiscal, la no imputación de rendimientos inmobiliarios, la simplificación del impuesto y de su declaración y un importante conjunto de medidas para reducir el fraude fiscal.

2- ¿Cuáles serán los efectos de esta reforma sobre la economía española y la sociedad?

Desde el punto de vista de la economía española, estoy seguro de que el efecto de esta reforma del IRPF será la de aumentar nuestras tasas de crecimiento y permitirnos, en consecuencia, la generación de mayor empleo y aproximarnos a Europa en el proceso de convergencia real.

Desde el punto de vista de la sociedad, la reforma del IRPF pretende alcanzar la mayor progresividad del impuesto, unos tratamientos fiscales favorables que se extiendan a todos los contribuyentes y un apoyo fiscal especial a la familia y al trabajo. En consecuencia, alcanzar soluciones fiscales más equitativas.