| |
En estos momentos el precio del crudo está fuertemente
influenciado por la situación de tensión en
Oriente próximo. Durante los últimos treinta
días, el crudo Brent ha aumentado de precio en cerca
de 6 dólares por barril. Los productos, en un ambiente
de demanda sostenida han subido también. La gasolina,
setenta dólares por tonelada, el gasoil, unos treinta
dólares. Pero a la crisis de oriente próximo
se suman otros factores a corto, como la posición de
los especuladores que han comprado recientemente y presionan
para mantener un mercado alto o la postura cartelizada de
OPEP más Rusia favorable a mantener una oferta de petróleo
excesivamente "pegada" a las necesidades del mercado.
Y todo ello en un segundo trimestre de bajos niveles tradicionales
de demanda, ya que cuando llegue junio-julio el mercado requerirá
mayores cantidades. Sin embargo, la volatilidad en el precio
sigue siendo la característica dominante y en las últimas
horas parece que la presión sobre el Brent está
estabilizada aunque no ceda la tensión política.
Ahora bien, si se altera más la situación en
el mundo árabe y especialmente en el área saudita,
las consecuencias son imprevisibles.
|
|
|
|
De acuerdo con las condiciones actuales del mercado del petróleo,
no parece que su precio debiera superar los 22 dólares
por barril (calidad Brent), incluso contando con una actuación
restrictiva por parte de la OPEP; a medida que la reactivación
económica internacional se fuera consolidando, el precio
se elevaría hasta los 25-28 dólares hacia finales
de este año. La realidad, sin embargo, es que el precio
del barril se ha disparado súbitamente por las razones
conocidas. Puesto que no es posible anticipar el desarrollo
de los problemas actuales (conflicto con Irak, Oriente Medio),
es muy difícil prever el precio del crudo, si bien no
cabe duda de que las previsiones anteriores deben ser revisadas
al alza.
|