Nº53
Del 10 al 16 de Abril del 2002
 
 


 
 


 

  José María Marín Quemada,
Director de Relaciones Institucionales
CEPSA:

    - Joan Elias Boada,
Director de Estudios Económicos y Monetarios de La Caixa:
 
1. ¿Cómo se prevé la evolución del precio del petróleo?
 

En estos momentos el precio del crudo está fuertemente influenciado por la situación de tensión en Oriente próximo. Durante los últimos treinta días, el crudo Brent ha aumentado de precio en cerca de 6 dólares por barril. Los productos, en un ambiente de demanda sostenida han subido también. La gasolina, setenta dólares por tonelada, el gasoil, unos treinta dólares. Pero a la crisis de oriente próximo se suman otros factores a corto, como la posición de los especuladores que han comprado recientemente y presionan para mantener un mercado alto o la postura cartelizada de OPEP más Rusia favorable a mantener una oferta de petróleo excesivamente "pegada" a las necesidades del mercado. Y todo ello en un segundo trimestre de bajos niveles tradicionales de demanda, ya que cuando llegue junio-julio el mercado requerirá mayores cantidades. Sin embargo, la volatilidad en el precio sigue siendo la característica dominante y en las últimas horas parece que la presión sobre el Brent está estabilizada aunque no ceda la tensión política. Ahora bien, si se altera más la situación en el mundo árabe y especialmente en el área saudita, las consecuencias son imprevisibles.






De acuerdo con las condiciones actuales del mercado del petróleo, no parece que su precio debiera superar los 22 dólares por barril (calidad Brent), incluso contando con una actuación restrictiva por parte de la OPEP; a medida que la reactivación económica internacional se fuera consolidando, el precio se elevaría hasta los 25-28 dólares hacia finales de este año. La realidad, sin embargo, es que el precio del barril se ha disparado súbitamente por las razones conocidas. Puesto que no es posible anticipar el desarrollo de los problemas actuales (conflicto con Irak, Oriente Medio), es muy difícil prever el precio del crudo, si bien no cabe duda de que las previsiones anteriores deben ser revisadas al alza.
 
2. ¿Qué impacto tendrá sobre la economía española?
 

La economía europea es más sensible al precio del crudo que la economía norteamericana y la economía española es más vulnerable que la economía europea. De ahí que con un petróleo alto de precio existan en España mayores riesgos de inflación, de tenue ralentización de crecimiento de PIB y de freno, ligero, a la creación de empleo. Una consecuencia segura es el deterioro de la balanza de pagos y una suave pérdida de competitividad de los productos españoles en los mercados exteriores. Sin embargo, estos efectos no deben ser inquietantes hasta superar el entorno de los 35 dólares barril, nivel del que aún estamos alejados.






La elevación del crudo por encima de los 22 dólares por barril es una mala noticia para la economía española. En primer lugar, porque ejerce una presión añadida sobre un IPC cuyas posibilidades de contención no estaban muy claras; ahora será muy difícil bajar del 3% de forma sostenida. En segundo lugar, porque la eficiencia energética de la economía española es muy baja y siempre que el precio de la energía pega un tirón, la nuestra es una de las economías más afectadas. En tercer lugar, porque adelanta el calendario de subidas del BCE y de los tipos de interés en general, dificultando de esta forma la salida de la desaceleración económica actual.