Nº53
Del 10 al 16 de Abril del 2002
 
 


 
 


Federico Sánchez Pinilla
, Fiscalista
Impuesto sobre vehículos

 

 




El Ayuntamiento de Madrid ha remitido una carta a los propietarios de vehículos comunicándoles la posible imposición de sanciones por el abandono de éstos en la vía pública hasta un importe de 30.000 euros. Para evitar la infracción, ofrece su servicio de recogida gratuita para el que bastará una llamada telefónica y disponer de la baja en Tráfico.

No creemos que el autor de la misiva haya dejado de darse cuenta de que está ofreciendo puro humo y bien sabrá que los vehículos se abandonan en la calle porque no se tienen su baja, no por el coste de la grúa que la empresa de desguace lo asume sin gran discusión al ofrecerle su entrega.

  "El Ayuntamiento debería promover la baja de los vehículos en Tráfico sin trabas que solo a él le convienen."

Tampoco se trata de que el propietario intente evitarse el trámite de acudir a la Jefatura de Tráfico, sino que ésta exige tener pagado el último recibo del Impuesto sobre Vehículos lo que, a veces, supone pagar el de los cuatro últimos años. La propia avaricia fiscal produce el problema de los registros sin actualizar y de los vehículos en las calles.

Antecedentes de la situación actual no faltan. Hasta hace pocos años, no era posible darse de baja de la Licencia Fiscal -hoy IAE- sin demostrar su pago por lo que, cada año, había un recibo más para la recaudación ejecutiva a nombre, normalmente, de un fallecido o un insolvente. En cada transmisión de un automóvil usado, el comprador tenía que demostrar que el primer adquirente había pagado el Impuesto de Lujo. La venta de fincas rústicas solo podría ser comunicada por el comprador quien no tenía mucho interés en ello. La razón de estas medidas era clara, asegurarse el pago del impuesto y lo que se conseguía era tener los registros sin actualizar.

El Ayuntamiento lo que debería es promover la normativa que permita la baja de los vehículos en Tráfico sin trabas que solo a él le convienen y no ofrecer la gratuidad de un servicio que ya es gratuito.